Oficina del Banco Pastor en A Coruña

El Popular perdía nueve veces más depósitos que el Pastor en plena crisis del banco

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Durante el primer trimestre del año, la fuga de depósitos del Popular superó el 6%, mientras que en el Pastor descendieron por debajo del 1%

en A Coruña, 22 de junio de 2017 (06:00 CET)

La ofensiva que han emprendido los sindicatos de Banco Pastor y los grupos del Parlamento gallego para preservar la marca en Galicia del caído Popular encuentra cierto respaldo en las cifras. Cuando ya era evidente la incertidumbre sobre el futuro del banco y Emilio Saracho desembarcaba con prisa en la sala de mandos para tratar de reflotarlo, la pata gallega del Popular fue la que mejor resitió la fuga de clientes.

Eso denotan los datos que acaba de publicar la Asociación Española de Banca (AEB) respecto al primer trimestre del año. En ese periodo, con Ángel Ron defenestrado y Saracho como presidente, el Pastor se mantuvo casi imperturbable, cerrando marzo con 8.522 millones en depósitos a clientes. Los fondos captados apenas sufrían variación respecto al cierre de ejercicio, pues la entidad que presidía entonces José María Arias acabó el año con 8.594 millones, según su memoria de ejercicio. Se habían reducido, por tanto, algo más de un 0,8%.

El Popular empezó a desfondarse a finales de año

El Pastor aguantó con cierta solvencia todo el curso anterior, el de la ampliación de capital de Ángel Ron ahora investigada con lupa. En 2016 había perdido un 0,3% de los depósitos. Su matriz, en cambio, lo había pasado bastante peor. Siguiendo los datos de AEB, el Popular perdió entre enero de 2016 y enero de 2017 un 12% de sus depósitos. En los últimos cuatro meses del ciclo se habían fugado 6.400 millones.

Atendiendo solamente a las cifras del primer trimestre, el Popular habría caído desde los 71.473 millones con los que inició el año hasta los 66.978 con los que cerró marzo, un descenso del 6,3%. En el mismo periodo, el Pastor se dejó menos del 0,9% de los depositos, solamente 72 millones de los 4.500 millones que habían puesto pies en polvorosa en el conjunto del grupo financiero.

En abril se produce un hecho importante, pues Saracho anuncia que el banco necesita una ampliación de capital si quiere evitar acabar engullido. Las palabras del presidente generan el desplome del Popular en bolsa. A partir de entonces se acelera de manera decisiva la salida de ahorradores, que sería la causa a la que aludió el Banco Central Europeo para justificar la intervención por la falta de liquidez de la entidad. Previsiblemente, la alarma desatada en torno al banco también aceleraría la marcha de depósitos del Pastor.

Sindicatos y fuerzas políticas lanzan una ofensiva para que la marca Pastor sobreviva a la integración

Aunque el arbol ya ha caído, la comparativa es importante para los sindicatos y las fuerzas políticas gallegas que defienden la supervivencia de la marca Pastor, a la que atribuyen una buena penetración en el mercado gallego y cierta fidelidad por parte de los clientes. En los sindicatos están convencidos de que cambiar la marca conllevará una nueva fuga de depósitos que, a priori, tendría como beneficiados a Abanca y, en menor medida, al resto de entidades que operan en la comunidad.

Pero la permanencia de la marca Pastor tampoco evitará cierres de oficinas o recortes de plantilla, como tampoco sucedió cuando el Popular absorbió al banco gallego. La intención del Santander es integrar todas las marcas en la suya, si bien se ha comprometido a estudiar la posibilidad de mantener la enseña del Pastor ante los sindicatos. También ante Núñez Feijóo, que, según dijo, recibió una llamada de Ana Botín en la que le indicó que analizarían la posibilidad de preservar la marca.   

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