Planta de Ferroatlántica en el polígono coruñés de Sabón (Arteixo)
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Ferroatlántica se escindirá en cuatro empresas y separará la actividad de las fábricas de Sabón y de Cantabria; la banca debe autorizar la operación

en A Coruña, 28 de noviembre de 2018 (05:00 CET)

Ferroatlántica se parte en cuatro. La compañía del Grupo Villar Mir aprobó el pasado 22 de noviembre la escisión del grupo que concentra el negocio de ferroaleaciones y centrales hidráulicas en España. La operación conllevará la creación de cuatro nuevas empresas a las que transmitirá “en bloque y por sucesión universal” distintas áreas de negocio de la compañía.

El movimiento, aprobado por el grupo y escriturado en el Registro Mercantil pero todavía pendiente de permisos, segregará la actividad de la fábrica de Sabón, en Arteixo, y de la centenaria planta de Boo, en Cantabria. Las instalaciones coruñesas pasarán a integrar la empresa Ferroatlántica de Sabón, mientras que las cántabras constituirán la empresa Ferroatlántica de Boo.

Pendiente de Bankinter, Caixabank, BBVA y Abanca

En palabras de la propia compañía, se trata de una “escisión parcial sin extinción de Ferroatlántica mediante la transmisión en bloque y por sucesión universal de la unidad económica correspondiente a la fábrica de Sabón (…) a favor de la sociedad de responsabilidad limitada Ferroatlántica de Sabón”. En el caso de Cantabria, se transmite la fábrica de Boo en los mismos términos a la nueva empresa Ferroatlántica de Boo.

Es un movimiento similar al que realizó a finales de 2013 otra empresa electrointensiva, Alcoa, cuando las plantas de A Coruña y Avilés, que ahora parecen abocadas al cierre o a la venta, conformaron unidades de negocio independientes, empaquetadas en las empresas Alcoa Inespal A Coruña y Alcoa Inespal Avilés.

La operación tendrá que contar con el respaldo de un consorcio de bancos con los que Ferroatlántica firmó en 2012 un contrato de cesión de derechos de crédito. El grupo de entidades financieras estaba formado por Bankinter (45 millones), Caixabank (35 millones), BBVA (25 millones) y Abanca (14 millones). Ferroatlántica necesita del respaldo del 51% de la deuda total, según establecía aquel acuerdo.

Escisión de la rama financiera y de los servicios

Además de las plantas de A Coruña y Cantabria, la compañía de Juan Miguel Villar Mir también pretende escindir los servicios centrales que presta actualmente desde la matriz. Se trata de las tareas de administración, servicios jurídicos, contabilidad y servicios financieros y comerciales. Esta unidad de negocio pasaría a conformar la nueva sociedad Grupo Ferroatlántica de Servicios. Finalmente, se crearía la cuarta sociedad Ferroatlántica Participaciones, que aglutinaría la rama financiera, encargada de la tenencia de participaciones, acciones y cuotas sociales.

Este medio consultó a Ferroatlántica el pasado viernes sobre los motivos del vuelco societario sin recibir hasta la fecha respuesta. La reestructuración fue anunciada a los trabajadores alegando causas organizativas. 

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