Sáenz de Santamaría, ministra de la Presidencia, en el transcurso de una comparecencia en la Moncloa. EFE/ED/archivo
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La ministra de Presidencia, responsable de Patrimonio Nacional, será la encargada de requerir a los Franco la devolución del Pazo de Meirás

Pablo Barro

Economía Digital 

Sáenz de Santamaría, ministra de la Presidencia, en el transcurso de una comparecencia en la Moncloa. EFE/ED/archivo

A Coruña, 28 de febrero de 2018 (04:55 CET)

El Pazo de Meirás está próximo a cambiar de manos. Mientras que la familia del dictador Francisco Franco piensa deshacerse de él a través de una venta, son varias las instituciones que, a través de la Junta Pro Devolución del Pazo de Meirás, tratan de recuperar para el dominio público este inmueble, declarado Bien de Interés Cultural.

En esta batalla, abocada a resolverse en los tribunales, la ministra de Presidencia, Soraya Sáenz de Santamaría, puede tener la última palabra. Patrimonio Nacional, un organismo dependiente de su ministerio, es el más firme candidato a quedarse con el pazo si prosperan las acciones de naturaleza civil y administrativa que desde instituciones como la Deputación de A Coruña o el Concello de Sada están dispuestas a emprender.

Donación al jefe de Estado

Como avanzaba este martes el profesor de derecho administrativo de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), Javier Ferreira, existe un documento privado del año 1938 –un telegrama dirigido a Ramón Serrano Suñer, cuñado de Franco– que recoge la donación del pazo “al jefe del Estado” momento desde el cual debe considerarse como “un bien público; ni del Rey, ni de Franco, ni de nadie”, asevera.

El Pazo de Meirás tuvo durante la dictadura “un uso pleno como residencia oficial del jefe del Estado”. De hecho, apunta Ferreira, se celebraron en él “30 consejos de ministros y más de 30 audiencias”. “Tenía un uso similar al Palacio del Pardo”, cuya titularidad corresponde a Patrimonio Nacional, al igual que el resto de Reales Sitios.

El Pazo de Meirás acogió 30 consejos de ministros y más de 30 audiencias como residencia veraniega del jefe del Estado

Sin embargo, en 1940 Franco promulgó una nueva Ley de Patrimonio Nacional en la que no incluía el Pazo de Meirás en el listado de bienes. Un año más tarde firmaría, representado por el empresario Pedro Barrié de la Maza, conde de Fenosa, “un contrato simulado” con los entonces propietarios. Previamente se habían pedido a funcionarios y trabajadores de varias empresas de la zona “aportaciones forzosas” para sufragar una compra-venta que, en opinión de los autores del informe jurídico, “no existió”.

Los bienes en poder de Patrimonio Nacional son “inembargables, imprescriptibles e inalienables”, recuerda Ferreira. Por ello es posible –y una “opción necesaria”– emprender acciones legales por la vía civil para declarar la nulidad de esta operación, que “no está prescrita”. “A posteriori”, en el supuesto de que el juez les dé la razón, Patrimonio Nacional, con Sáenz de Santamaría a la cabeza, deberá iniciar de oficio el procedimiento de reversión del pazo de Meirás al dominio público.

Todos a una

Este jueves está previsto que se reúna la Junta Pro Devolución del Pazo de Meirás, un encuentro en el que sus integrantes conocerán las conclusiones del informe jurídico (lo de este martes era solo un avance) y se analizarán “las posibilidades” de actuación.

En cualquier caso, la vicepresidenta de la Diputación, Goretti Sanmartín, aboga por que no sea una sola institución sino "un conjunto de administraciones" las que promuevan las actuaciones judiciales. Está por ver si el departamento de Soraya se suma a la lista o si, por el contrario, prefiere limitarse a dar la puntilla final al proceso.

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