Planta de Ferroatlántica en el polígono coruñés de Sabón (Arteixo)

Los trabajadores de Ferroatlántica, con el salario congelado

La dirección de Ferroglobe y los sindicatos acuerdan dejar en ‘stand by’ los incrementos pactados hasta el año que viene

La dirección del Grupo Ferroglobe y los sindicatos han acordado congelar el incremento salarial del 2,3% pactada para este 2020 hasta el 1 de enero de 2021, momento que se aplicará el incremento a tablas salariales. Este acuerdo también afectará a la planta de Ferroatlántica en Sabón que, como el resto de las del grupo, se encuentra directamente afectada por el precio de la energía, como Alcoa o Celsa.

Ambas partes llegaron a este acuerdo en una reunión mantenida el jueves, que duró mañana y tarde, según ha informado este viernes en un comunicado el sindicato USO, firmado también por UGT, CC.OO. y Sindicato Unitario.

Recomendaciones

En relación a los descuelgues del Acuerdo Marco de Ferroglobe planteados en los centros de trabajo, se consensuaron también en esta reunión una serie de recomendaciones que las partes firmantes del acuerdo trasladarán a los ámbitos de negociación pertinente, que son, según han explicado los sindicatos, "los únicos legitimados para alcanzar, o no, acuerdos en su ámbito de negociación".

Entre estas recomendaciones, figura la de no externalizar ninguna actividad; no reducir ningún puesto de trabajo; recortar un 5,5% los costes laborales pero sin que estas reducciones no se aplicarán a conceptos salariales, y la retirada del descuelgue salarial del 15% por ciento.

También, entre las recomendaciones, figuran garantías de actividad productiva para las tres plantas del grupo Ferroglobe en España: la cántabra de Boo; la de Monzón (Huesca) y la de Sabón (A Coruña).

Erte en la fábrica en Cantabria

Así se plantea que del 1 de marzo al 15 de junio se arrancarán dos hornos en las tres fábricas y del 1 de agosto al 30 de noviembre dos hornos en Sabón y Monzón y tres en la planta cántabra de Boo.

La planta cántabra, que este año cumple 107 años en Boo, tiene actualmente una plantilla de 144 trabajadores y se encuentra actualmente con un ERTE en aplicación, puesto en marcha el pasado diciembre.

La dirección de la planta había propuesto al comité "descolgarse del convenio colectivo" con "diferentes recortes" para hacer frente a la complicada situación por los costes eléctricos.

Concretamente, se había planteado recortar salarios y no aplicar la subida del 2,3% pactada para este 2020, así como "dejar a cero" los beneficios sociales recogidos en el convenio colectivo para hacer frente a la situación derivada del elevado coste de la energía, por la que ya se puso en marcha en diciembre el ERTE.

 

Un artículo de Economía Digital Galicia

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