Trabajadores de Alcoa respaldan al comité de empresa en la negociación decisiva con la dirección de la multinacional / EFE

Las negociaciones entre Alcoa y Liberty, en la cuerda floja

Alcoa acusa a Liberty de no hacer demandas razonables e informa de que le propuso hacerse con la planta de Cervo por un euro a cambio de asumir las pérdidas

Las negociaciones entre Alcoa y Liberty por la planta de aluminio de San Cibrao no pintan bien. Este martes, la multinacional americana ha emitido un durísimo comunicado contra la compañía que forma parte de GFG Alliance. Asegura Alcoa que las demandas que está realizando el grupo del magnate Sanjeev Gupta no son razonables. Las declaraciones desatan todas las alarmas, ya que el periodo marcado para las negociaciones finaliza el próximo 27 de septiembre. Este lunes, 31 de agosto, debía iniciarse la segunda fase del periodo de conversaciones en el que, según el calendario acordado, Liberty realizará una due diligence para conocer el estado real de la planta y las posibles inversiones y gastos a los que tendrá que hacer frente si se hace con ella.

Alcoa asegura que está poniendo todo de su parte. En un escrito remitido a los medios asegura que negocia de "buena fe y de manera diligente" y que las condiciones generales de la venta de la planta debían haberse pactado en la primera fase de negociaciones, cosa que no ha sucedido.

"Hemos superado la fecha de la primera fase y Alcoa ha hecho concesiones sustanciales para facilitar la venta. Sin embargo, GFG Alliance continúa planteando demandas no razonables y fuera de los límites del acuerdo del 13 de agosto", asevera.

Alcoa, dispuesta a vender por un euro

Alcoa expone que ha hecho una oferta "razonable" por la planta de aluminio de San Cibrao. Según indica, se ha ofrecido a vender la planta por un euro, además de aportar 50 millones de dólares a un fondo para tratar de garantizar el futuro de la factoría y a pagar los costes (estimados en otros 60 millones de dólares) necesarios para separar la planta de aluminio de la refinería. Además, asegura que ha puesto sobre la mesa un contrato de suministro de alúmina (Alcoa se ha negado a vender esta factoría) a cinco años y "en condiciones estándar de mercado).

Sin embargo, asegura Alcoa que los de Gupta piden más. "GFG Alliance está pidiendo comprar la planta de aluminio por un euro y que además Alcoa asuma costes de hasta 170 millones de dólares en la venta, se niega a comprometer financiación propia para la viabilidad futura de la planta, insiste en obtener opciones exclusivas para controlar la refinería de alúmina de San Cibrao y pretende obtener un contrato de suministro de alúmina durante 20 años, sin precedentes en el mercado y fuera de los límites de las prácticas habituales de esta industria", critican los estadounidenses.

La asunción de pérdidas

El mayor problema, para Alcoa, radica en quién asume las pérdidas que genera la factoría en estos momentos y que el grupo de Roy Harvey cuantifica en un millon de euros semanales (una cantidad que los sindicatos no dan por válida). "GFG afirmó que estaba dispuesta a sumir todas las pérdidas de la operativa en curso y responsabilidades de la planta de aluminio. Ahora, GFG sólo se ha ofrecido a pagar un máximo de un millón de euros al mes hasta el cierre de la transacción, cantidad sustancialmente menor que las pérdidas mensuales actuales" asegura Alcoa, única de las dos compañías que, por otro lado, está haciendo manifestaciones al respecto. 

"Alcoa sigue esperando una respuesta de GFG para determinar si está dispuesta o no a seguir adelante con la adquisición de dicha planta", asegura.

Un artículo de C.D.P.

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