Pazo de Meirás, en el concello coruñés de Sada, propiedad de la familia Franco

Meirás: Así defiende la Fundación Franco a los herederos del dictador

La Fundación Francisco Franco difunde un artículo que asegura que Meirás nunca perteneció al pueblo gallego por lo que no puede devolvérsele

La Fundación Nacional Francisco Franco, institución que tiene entre sus fines ensalzar la figura del dictador y que el Parlamento Europeo pidió ilegalizar, difunde un artículo que defiende la continuidad del Pazo de Meirás en manos de la familia Franco. Esta entidad fue la designada por los herederos del dictador para gestionar las visitas al inmueble del Concello de Sada (A Coruña) una vez que la Xunta del bipartito entre PSOE y BNG declaró Bien de Interés Cultural el edificio y obligó a su apertura al público.

El artículo lo firma la historiadora Pilar Pérez García, colaboradora de la fundación. La propia institución indicaba en una crónica con motivo de la presentación del libro de Pérez García Palabras en Azul; Aportes para un diccionario Falangista que “proviene de una gran familia falangista, comenzando con ella la cuarta generación de falangistas”. El discurso de la historiadora para la ocasión culminó con un catárquico “arriba España” para los nostálgicos que acudieron a la madrileña sede de la Hermandad de la Vieja Guardia.

El Pazo de Meirás no preocupa a los españoles

El texto defiende que “el Pazo de Meirás nunca perteneció al pueblo gallego, por mucho que lo quieran hacer ver así los medios de comunicación, los partidos políticos y el propio Gobierno del señor Sánchez”. También alega que no es un problema relevante para los españoles: “Parece ser que ninguno de ellos tiene que aportar nada al pueblo español, ni sabe cómo solucionar sus problemas, pretendiendo desviar la atención de la opinión pública a temas que han sido manipulados y falseados y que no son de importancia real para los españoles”.

El artículo propugna al mismo tiempo que Meirás siempre fue “de propiedad particular” por lo que no puede devolvérsele al pueblo, pero que fue el pueblo quien se lo donó al dictador. “Con un absurdo que vulnera las leyes y todos los principios del Derecho, se ha pretendido anular la donación del Pazo como excusa para su confiscación. Se repite que las contribuciones para la compra del Pazo fueron forzosas, pero no se aporta ninguna prueba; sólo rumores y declaraciones verbales de personas fallecidas transmitidas oralmente”, argumenta la historiadora.

Las dos ventas del Pazo de Meirás

La demanda presentada por la Abogacía del Estado expone que la colecta popular para adquirir el edificio a la familia de Pardo Bazán naufragó y que se convirtió en una recaudación forzosa, detrayendo dinero del salario de funcionarios y de los Ayuntamientos. La Junta Provincial pro Pazo habría reunido así el dinero para comprar el inmueble y donarlo al dictador.

Tres años más tarde, Franco firmaba un nuevo contrato que la Abogacía del Estado cree fraudulento en el que adquiría de nuevo el Pazo de Meirás a la familia Pardo Bazán por 85.000 pesetas, la quinta parte de lo que había costado en la anterior operación. Tras la segunda venta, el dictador lo inscribió a su nombre en el Registro Mercantil.

La culpa fue de Barrié de la Maza

La historiadora que promueve la Fundación Francisco Franco no alude a la doble venta, pero sí que señala que en 2009 “se supo que de la Diputación de La Coruña había desaparecido el pergamino de la entrega del Pazo al Generalísimo”.

A juicio de Pilar Pérez García, si la recaudación fue forzosa o la donación irregular, “la responsabilidad correspondería a la comisión que recaudó los fondos para comprar el Pazo, el mobiliario y el terreno, cuyos presidentes fueron Julio Muñoz Alonso, gobernador civil de La Coruña, y Pedro Barrié de la Maza, banquero”.

Un artículo de Economía Digital Galicia

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