Miles de personas manifestandose en Viveiro (Lugo) para reclamar la continuidad de la producción de aluminio primario en la comarca de A Mariña de la multinacional Alcoa. Foto: Efe/Eliseo Trigo

Liberty ofrece plan industrial y solución energética para San Cibrao

El plan industrial de Liberty seduce a Xunta y sindicatos. Apuesta por montar una planta de cogeneración previa a una de hidrógeno verde para abastecerse

"Un plan solvente". Este lunes, Liberty House, el gigante industrial del multimillonario indio Sanjeev Gupta, presentó tanto a la Xunta de Galicia como a los sindicatos las líneas generales de su plan para hacerse con Alcoa San Cibrao. Antes de eso, ya contaba con el apoyo del Gobierno central: fue el Ministerio de Industria de Reyes Maroto el que aseguró que contaba con un comprador de reconocido prestigio que tenía un plan para reflotar la factoría de aluminio primario sobre la que pesa un ERE y que pasaba por una apuesta decidida por las energías renovables y, más concretamente, por el hidrógeno verde. Ese es uno de los pilares básicos del proyecto de Liberty que, con el apoyo de los actores institucionales, eleva la presión sobre Alcoa, que en esta tesitura, parece obligada a negociar.

Liberty ha expuesto un plan dual, que pasa por un proyecto industrial que, además, trae una solución energética aparejada para el complejo de San Cibrao. Una oferta dificilmente rechazable sobre el papel, teniendo en cuenta que Alcoa siempre ha indicado que el principal problema de la planta radica en los altos precios de la energía que hacen que, según sus cálculos, genere unas pérdidas de más de un millón de euros a la semana.

Liberty, dispuesto a ser cliente de Alcoa

El conglomerado de Gupta quiere continuar con el negocio del aluminio primario en San Cibrao, una producción para la que, por fuerza, necesita la alúmina que genera en la otra planta del complejo de Cervo, que no está afectada por el ERE planteado por Alcoa. Asegura Liberty que sería mucho más sencillo que ambas plantas estuviesen en manos de un mismo socio. Sin embargo, la multinacional americana rechaza de plano esta cuestión: reitera que esa factoría, en cuyo accionariado también se encuentra la australiana Alumina Limited, no está en venta. 

"Sin embargo, lo que nos ha dicho Liberty es que está dispuesta a seguir adelante incluso sin la opción de comprar la factoría de alúmina. Eso sí, ya ha comunicado a Alcoa en la última misiva enviada este fin de semana que, para que el proceso pueda ser viable, deben llegar a un acuerdo de suministro a largo plazo con un precio de mercado competitivo. Está dispuesta, de esta forma, a ser cliente de Alcoa, aunque en un futuro se pueda valorar de nuevo la compra", explican a este medio fuentes sindicales.

El plan de Liberty es del agrado de los sindicatos porque, además, garantiza el mantenimiento de los puestos de trabajo y el empleo. Sostiene la parte social que con la llegada del nuevo inversor se podrían generar más puestos de trabajo en la comarca de A Mariña. ¿Cómo? El secreto reside en su plan energético.

Planta de cogeneración primero, de hidrógeno verde después

Liberty House y, en general, todo el el conglomerado GFG Alliance, apuesta por una conversión industrial verde que tiene como horizonte 2030. Esa es la fecha que se marca para que todas las grandes industrias se sostengan con una energía que proceda de fuentes renovables, menos contaminante y que tenga un precio más asequible. "Nuestra ambición es ser neutrales en carbono, lo que significa que toda nuestra producción de acero y aluminio será ecológica apoyada por nuestro negocio de energía renovable, que también es ecológico", ha dicho Gupta en distintas entrevistas.

En San Cibrao, del mismo modo que ya ha hecho en su otra planta de aluminio en Escocia, Liberty apuesta porque la energía que provea a la fábrica parta de su mismo grupo industrial. Es por eso que, en un horizonte a tres años vista, propone iniciar la construcción de una factoría de hidrógeno verde, una planta que, necesariamente, como todas las de esa naturaleza, debe abastecerse de energía renovable que servirá para generar la electricidad que se consume en el proceso de electrolisis. "El plan pasa por ubicar esa factoría cerca de un parque solar fotovoltaico, la instalación que la proveerá", comentan los sindicatos. El hidrógeno podría llegar posteriormente a San Cibrao usando los canales de gasoducto que conectan Galicia con el exterior.

Pero la construcción de hidrógeno verde no es algo ni barato ni inmediato. Mientras esa planta no se convierte en una realidad, el grupo de Gupta plantea en su proyecto la creación de una instalación de cogeneración de ciclo combinado en San Cibrao. "Algo que serviría para abaratar el recibo eléctrico, como tienen muchas más empresas y que, necesariamente, crearía puestos de trabajo", explican representantes del comité de empresa. Aún así, no sería suficiente, por lo que Liberty precisaría de la ayuda del Gobierno central que este lunes demandaba la Xunta. Es preciso sacar adelante o bien el Estatuto del Consumidor Electrointensivo u otra figura que ayude a regular el precio de la factura eléctrica de las grandes consumidoras. La ministra Maroto apuntaba en sus últimas declaraciones al respecto que el deseado texto regulatorio llegará con el fin del verano.

¿Parada de las cubas?

A grandes trazos, este es el plan que Liberty House ha expuesto para 'salvar' a Alcoa. Un plan no obstante, para el que exige, según los sindicatos, que la factoría de aluminio no pare las cubas de electrolisis, es decir, no entre en estado de hibernación. Ese es uno de los puntos de fricción más importantes con Alcoa. Los de Pittsburgh no valoran ninguna opción que no pase por la parada.

Este martes está previsto que se lleve a cabo la última reunión de la mesa de negociación entre empresa y sindicatos por el ERE que afecta a 534 trabajadores. Tanto los sindicatos como la propia Xunta de Galicia, como autoridad competente en materia laboral, han reclamado a Alcoa la inmediata paralización del proceso. El hecho de que exista un comprador solvente que ha hecho pública su oferta es motivo suficiente para parar el proceso. "Si la empresa no se aviene, podría estar incurriendo en un fraude de ley, lo que podría invalidar el ERE", ha advertido la Consellería de Economía, de Francisco Conde. 

"Liberty ya ha indicado que su proyecto pasa necesariamente porque no se paren las cubas. Si Alcoa insiste en hacerlo, el plan podría replantearse", advierten los sindicatos. Parar las cubas, donde se fabrica el aluminio y donde se produce el mayor gasto energético de la planta, no es algo sencillo ni mucho menos habitual. En A Mariña la última vez que apagaron fue en 1987, cuando trasladaron a la fábrica los 255 bidones con productos tóxicos que cargaba el Casón.

Las propuestas de Alcoa

De momento, Alcoa ha planteado dos opciones a los sindicatos. Ninguna de su agrado. La primera parar las cubas, aplicar el ERE de extinción en la planta de aluminio primario y negociar con un futuro comprador la reincorporación de la plantilla despedida. Esta es su opción prioritaria. La segunda propuesta de Alcoa pasa por aplicar un ERTE de suspensión de contratos de dos años, hasta el 31 de julio de 2022 en la planta de aluminio. Las cubas también se pararían "en un periodo estimado de hasta 120 días". Según explica la empresa, se iniciaria "un proceso de venta de la planta de aluminio de duración de hasta 9 meses de modo que, si se produce la venta y el comprador procede al re-arranque, Alcoa asumiría el coste de dicho re-arranque hasta 35 millones de dólares".

"El interés de Alcoa de parar las cubas es para meter otros actores que realmente lo que lleven a cabo es el mismo proceso que en otras fábricas como pasó en A Coruña y Avilés", avisaba este lunes José Antonio Zan, el presidente del comité de empresa, en referencia a la posibilidad de que la multinacional americana desheche la opción de compra de Liberty y quiera apostar por un proceso competitivo de puja como el que acometió el pasado año y por el que el fondo Parter se hizo con las factorías herculina y asturiana.

"Liberty dice que la compra se puede efectuar de forma rápida, sin parar las cubas. Dos semanas para llegar a un acuerdo y un periodo de un mes para hacer efectivo el cambio", cuentan representantes sindicales mientras los segundos pasan rápido en la contrarreloj por el futuro de Alcoa y de la comarca de A Mariña.

 

El dueño de Liberty House explica el plan de la compañía que apuesta por el hidrógeno en la fabricación de aluminio y acero

Un artículo de C.D.P/ R.R.V.

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