Imagen del interior de la planta de procesado de sushi de Isidro 1952

Isidro de la Cal prevé perder la tercera parte de sus ventas

La reducción de encargos de grandes cadenas de distribución mermará la facturación de Isidro de la Cal, que podría caer por debajo de los 30 millones

Entre los dos factores que ahogan a la nueva Isidro de la Cal, uno es de carácter estructural: la deuda de 70 millones que refinanció en el año 2017 y que en base a aquel acuerdo con los acreedores debería amortizar totalmente en 2027. El otro tiene que ver con dos ejercicios de retroceso en las ventas. La empresa con base en el polígono Espíritu Santo de Cambre prevé una caída por encima del 30% en su facturación, que ascendió a 40 millones en 2018. Con las cifras pendientes de cerrar, las ventas podrían quedar por debajo de los 30 millones, cuando hace solo unos años, en 2016 y 2017, se situaban en torno a los 50 millones.

La reducción en los encargos procedentes de las grandes cadenas de distribución, como Lidl o Carrefour, está detrás de este descenso. Aunque diversas fuentes dan especial importancia al tijeretazo de Lidl, en Isidro 1952, el nombre que tomó Isidro de la Cal en su nueva etapa, aseguran que fue generalizado entre los distintos clientes. Entre ellos también está DIA, con las dificultades financieras que arrastra.

ERE en todos los centros

El descenso en los encargos generó las tensiones de liquidez y acabó por forzar el ERE que, tal y como está planteado por la empresa, conllevará un despido colectivo, recortes salariales y una modificación sustancial de las condiciones laborales.  Los sindicatos están a la espera de conocer las cifras que presentará Isidro 1952 para justificar la medida una vez que se constituya la mesa de negociación.

El ERE, como explicó este medio, afecta tanto a la fábrica de Cambre, donde la directiva capitaneada por Pablo García-Gascó impulsó una gran planta de procesado de sushi, como a los centros de acuicultura. Isidro 1952 suma unos 225 trabajadores.

Los fondos de inversión acecharon a Isidro 1952

Antes de que la crisis de la empresa estallara en el actual ERE, hubo conversaciones con fondos de inversión interesados en entrar en Isidro 1952 o incluso en comprar su elevada deuda a la banca. Uno de ellos fue Sherpa Capital, como avanzó este medio. La oferta no cuajó. La directiva no cedió a unas condiciones que, según las fuentes consultadas, eran muy duras para la empresa.  Fuentes de la compañía aseguran que no está sobre la mesa buscar la entrada de un socio externo que inyecte liquidez. 

Un artículo de Rubén Rodríguez

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