El director xeral de Ordenación e Producción Forestal, Tomás Fernández Couto, junto a la conselleira Rosa Quintana

Hacienda atrapa a Babcock, líder de salvamento y drones en Galicia

stop

La Audiencia Nacional condena a Babcock, antigua Inaer, por simular préstamos para eludir impuestos y sanciones por más de nueve millones

X.R.M.

El director xeral de Ordenación e Producción Forestal, Tomás Fernández Couto, junto a la conselleira Rosa Quintana

en A Coruña, 23 de mayo de 2018 (05:00 CET)

Fin de trayecto para Babcock en su particular guerra contra Hacienda. La Audiencia Nacional ha tumbado un recurso de la antigua Inaer contra el fisco, que había destapado operaciones irregulares y simulaciones de préstamos de la compañía para eludir el pago de impuestos por importe de seis millones de euros. La ocultación de determinadas operaciones mercantiles en el seno del grupo también había conllevado una sanción de la Agencia Tributaria de otros tres millones, que ahora la Audiencia Nacional ratifica.

Bacbock no es un cualquiera en Galicia. Santo y seña de los contratos públicos de salvamento y de operaciones contra incendios de la Xunta, al tratarse de la concesionaria de cabecera durante los últimos años, la antigua Inaer también es uno de los dos adjudicatarios para desarrollar el polo de Rozas, en Lugo, de aviones no tripulados.

Actor determinante en Galicia

Llueve sobre mojado para Babcock, que tiene en exclusiva los servicios de emergencia en Galicia a través de la contratación permanente de helicópteros y que ya estuvo en el punto de mira del Consello de Contas por presuntas irregularidades en los procesos de adjudicación. En el caso de Rozas, el grupo, filial de una multinacional británica, es adjudicatario del desarrollo del polo de drones junto a Indra.  

Ahora, en un sentencia que data del pasado mes de marzo, la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional da la razón al Tribunal Económico Administrativo Central, dependiente de Hacienda, que en 2015 resolvió que la compañía debería abonar en concepto de deuda tributaria unos seis millones, por simulaciones de préstamos intragrupo que conllevaron además una sanción de otros tres millones.

Millonarias deducciones irregulares

Las liquidaciones realizadas por Hacienda corresponden al pago del Impuesto de Sociedades, que una vez investigado por los técnicos de Montoro derivó en el descubrimiento de todo un engranaje armado durante años para desgravarse millonarios gastos financieros que no se ajustaban a la legalidad. En concreto, los gastos financieros declarados por el grupo, derivados de esa simulación de préstamos que en realidad eran simples aportaciones de capital de los socios, pasaron de 4,4 millones en 2005 a unos 47,5 millones en 2010. Los gastos financieros eran deducibles en el Impuesto de Sociedades para Babcock.   

En Jersey y Luxemburgo

 En el entramado de Babcock Mission Critical Services Holdings (antes Avincis Mission Critical Servicers Holdings y antes Inaer Aviation Group SL, como recuerda la sentencia de la Audiencia Nacional) participaron varias socios, hasta que su capital cambió de manos en un 75%. Parte de las operaciones, según los hechos probados de la sentencia, se realizaron a través de sociedades en Luxemburgo y en Jersey, matriz de uno de los grupos finalmente compradores.

La sentencia deja claro, como advirtió Hacienda, que los préstamos participativos concedidos por tres socios (World Helicopters SA, Helibetica y Transfesa) "eran simulados y que en realidad éstos encubrían auténticas aportaciones al capital de Inaer Aviation Group, motivo por el que se negó el derecho a la deducción de los intereses devengados por los citados préstamos".

La liquidación, recuerda y ratifica la sentencia de la Audiencia Nacional, calificó "como simulación relativa los contratos de los préstamos participativos otorgados al encubrir o disimular auténticas aportaciones al capital de Inaer, consiguiéndose al simular o aparentar la celebración de un contrato de préstamo participativo dar una apariencia de licitud a la deducción de unos gastos financieros (de elevada cuantía) que permiten al obligado tributario (es decir, a Babcock) minorar ilícitamente la base imponible del grupo".

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad