Crucero Ritz Barreras

Barreras presenta su disolución mientras espera por Ritz-Carlton

El consejo de administración del astillero vigués ha depositado la solicitud de disolución en el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Pontevedra

El consejo de administración del astillero vigués Hijos de J. Barreras ha presentado esta mañana el escrito en el que solicita la disolución de la empresa.

La compañía ha depositado el documento en el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Pontevedra al amparo de la ley de sociedades de capital y la ley de jurisdicción voluntaria, que marca este movimiento como uno de los pasos a seguir cuando el patrimonio de la sociedad cae por debajo de la mitad de su capital social.

Desembarco de Ritz-Carlton

La presentación de la disolución de la sociedad se produce apenas cuatro días después de que Ritz-Carlton anunciase un preacuerdo para hacerse con el 75,5% de las acciones que hasta ahora estaban en manos de la mexicana Pemex (75%) y el grupo vasco Albacora (24,5%).

El preacuerdo contempla que Ritz-Carlton asuma el sobrecoste de hasta 60 millones de euros en la construcción de su crucero de ultralujo Evrima y lo finalice en Barreras, el mayor astillero privado de toda España con una cartera de pedidos que rondaba los 800 millones de euros antes de que entrase en preconcurso.

Parte de estos encargos, como los dos ferris para la noruega Havila o el otro para Naviera Armas, quedan ahora en stand by a la espera de que Ritz-Carlton decida si afronta o no su construcción. De la multinacional americana también depende si finalmente hace efectivo el contrato para un segundo crucero de lujo que el pasado mes de mayo anunció que encargaría a Barreras, pero que ahora, tras las turbulencias en el astillero, corre un futuro incierto.

Un artículo de Economía Digital Galicia

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