Carlos Mouriño, presidente del Celta

Carlos Mouriño sale al rescate de su maderera de A Coruña

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Grupo Molduras, con sede en Cambre y controlada por el presidente del Celta, concluye una operación acordeón tras acabar el año en causa de disolución

en A Coruña, 19 de agosto de 2017 (06:00 CET)

Antes de ser el presidente que saneó el Celta y se peleó con Abel Caballero, Carlos Mouriño fue un empresario que hizo fortuna en México con el negocio de las gasolineras, a través de la sociedad Grupo Energético Sureste (GES). Aunque su figura pública está estrechamente vinculada al fútbol, como empresario sigue ejerciendo a este lado del Atlántico, donde controla una docena de sociedades con intereses diversos, que van desde la restauración al sector vitivinícola, pasando por el desarrollo inmobiliario.

En plena pretemporada, Mouriño ha tenido que salir al rescate de una de sus empresas, Grupo Molduras o Molduras del Noroeste, con sede en Cambre, en el polígono de A Barcala. La fábrica, dedicada a comercializar tarimas y revestimientos de madera con una plantilla de 40 trabajadores, finalizó el ejercicio en causa de disolución, lo que hacía imprescindible un rescate vía ampliación de capital.

Carlos Mouriño asumió a través de su empresa las deudas contraídas por Molduras con Abanca

La situación financiera era muy mala. Cerró el año con pérdidas de 878.000 euros, el patrimonio neto era de medio millón de euros en negativo y la empresa no podía atender a sus deudas, contraídas con Inverhismex, sociedad del propio Carlos Mouriño.

La empresa del presidente del Celta se había subrogado en préstamos participativos concedidos a Molduras por parte de Abanca. El más importante superaba los 11 millones de euros. En este escenario y tras, al menos, dos ejercicios en rojo, Mouriño procedió a realizar una operación acordeón en la empresa. Redujo el capital de 2,7 millones a cero e inyectó otros 3,75 millones, con el objetivo de enjugar deudas y restablecer el equilibrio patrimonial.

La operación acordeón movió un capital de 6,5 millones para enjugar deudas y restablecer el equilibrio patrimonial

En esa operación, que movió un capital total de 6,5 millones, Inverhismex tenía la posibilidad de capitalizar préstamos y de inyectar nuevo capital. El saneamiento dejó fuera al otro socio de Molduras, Iversiones Beaufort, que tenía un 25% de la empresa. Beaufort está controlada por el empresario coruñés Jesús García Rojo, dueño del grupo de restauración Alborada y del despacho de consultoría CIP International. Tras la operación acordeón, según consta en el Registro Mercantil, Inverhismex pasa a ser el socio único de Molduras.

Molduras factura unos 5 millones al año. Pasa a estar totalmente controlada por Inverhismex, sociedad administrada por Grupo Corporativo GES, que preside Carlos Mouriño.

 

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