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El Ejecutivo central alega que la transferencia generaría un aumento de créditos presupuestarios para rechazar la propuesta unánime del Parlamento gallego

en A Coruña, 30 de junio de 2017 (14:09 CET)

El Ejecutivo central frena por segunda vez el traspaso de la AP-9 a Galicia, una petición unánime del Parlamento gallego. Todos los grupos, incluido el PP, solicitaron la transferencia de titularidad del vial, actualmente dependiente del Ministerio de Fomento, modificando en la proposición de ley los puntos conflictivos que habían servido al Gobierno para desbaratar la primera intentona, hace ocho meses.

A pesar de las modificaciones, Fomento ha vuelto a frenar la tramitación, generando una nueva tormenta política en Galicia. En Marea y PSdeG ya han pedido explicaciones a Alberto Núñez Feijóo sobre la actitud de los populares. El Gobierno alega que "la aprobación de esta proposición de ley generaría un aumento de los créditos presupuestarios", en su principal argumentación contra la transferencia.

En su informe, el departamento que dirige Íñigo de la Serna concluye que “no existen consignaciones en los créditos presupuestarios del Ministerio de Fomento que permitan afrontar dichos pagos, cifrados en un mínimo a día de hoy de 554 millones de euros, pero que podría ascender hasta un total de 4.570 millones de euros”.

Se refiere el Gobierno a los diferentes convenios firmados con la concesionaria Audasa para las actuaciones acometidas en el vial --obras como la de Rande, por ejemplo-- o para bonificaciones de los peajes que permiten abaratar las tarifas a los usuarios. El dinero comprometido, dice Fomento, podría ascender hasta final de la concesión a 4.570 millones. Al no disponer de partida consignada a tal efecto, se muestra partidario de no transferir la autopista, tesis que asume plenamente Presidencia para frenar la tramitación de la proposición.

PSdeG y En Marea consideran una tomadura de pelo el veto

El portavoz del PSdeG, Xoaquín Fernández Leiceaga, se mostró muy disgustado por la posición del Ejecutivo central, que consideró “inaceptable” e “inadmisible”. La proposición del Parlamento gallego fue modificada, precisamente, para garantizar que la transferencia no modificara los presupuestos, por lo que interpreta los argumentos de Fomento como “una tomadura de pelo”.

Leiceaga pidió a Feijóo que “desbloquee la iniciativa” y que deje de votar “una cosa en Galicia y otra en Madrid”. La iniciativa pasará ahora a trámite a la Mesa del Congreso donde PSOE y Unidos Podemos tienen dos votos cada uno, mientras que PP y Ciudadanos suman cinco. Es esa mayoría del partido de Núñez Feijóo y de la formación naranja la que bloqueó en la última ocasión el debate sobre el traspaso de la AP-9.

En Marea se pronunció en la misma línea que el PSdeG, calificando los argumentos de Fomento de “peregrinos” y “propagandísticos”. “Hablan de una cifra de rescate, 4.360 millones, con una intención propagandística para poner a la opinión pública en contra”, dijo Alexandra Fernández, quien explicó que la poposición no habla de un rescate del vial, sino de una transferencia. En todo caso, advirtió que esos 4.360 millones que nada tienen que ver con la propuesta del Parlamento gallego, son una cifra “intencionalmente inflada” con el único propósito de “asustar”. "No se puede coger la facturación bruta y multiplicarla por el número de años de la concesión, eso lo sabe hasta un niño", censuró Fernández.

 

 

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