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La entidad de Juan Carlos Escotet mejora sus márgenes comerciales y dispara su resultado por operaciones financieras tras salir del capital de CLH

Oficina de Abanca

en A Coruña, 10 de mayo de 2017 (06:00 CET)

Abanca ha dado un giro a su estrategia que viene avalado por los resultados. El giro es la nueva etapa de adquisiciones que emprende el banco pilotado por Juan Carlos Escotet y Francisco Botas, anunciado la semana pasada tras la compra de la histórica Pastor Servicios Financieros al Banco Popular. Y los resultados son un beneficio neto de 153 millones euros en el primer trimestre, prácticamente el doble que el obtenido entre enero y marzo del año pasado.

Abanca acelera ganando en tres meses lo que hasta ahora lograba en medio año de gestión. De seguir ese ritmo, el beneficio neto a final de 2017, primero sin el corsé de Bruselas y una vez que Juan Carlos Escotet ha abonado todos los plazos del precio marcado en la subasta realizada por el FROB, superará los 610 millones de euros, casi el doble de los obtenidos al cierre de 2016, unos 333,6 millones, que habían avanzado un 1% sobre el 2015, segundo ejercicio completo de vida de Abanca como tal.

Las claves

Varias son las claves que explican los resultados, pero tres emergen como trascendentes: la mejora de los márgenes dentro del negocio recurrente, el crecimiento de las operaciones fuera de balance (fondos de inversión y seguros, entre otras) y, especialmente, el resultado de las operaciones financieras.

En este apartado de la cuenta de resultados del primer trimestre, el de las operaciones financieras, Abanca anota una aportación de 144,1 millones, derivada en gran parte de los atípicos generados por su salida del accionariado de CLH, la antigua Campsa, una herencia de las cajas en la que controlaba un 5%. Solo esa operación genera unos ingresos de 200 millones al grupo de Escotet. Queda para la cuenta de resultados del primer semestre la salida de Tecnocom tras su absorción por parte de Indra, en la que Abanca también anotará un canje en acciones.

Mejora de márgenes

Pero hay algo más en los resultados que invita a un cambio de ciclo más allá de las desinversiones. Abanca mejora en su negocio tradicional, el de captar y prestar dinero, al tiempo que contiene sus gastos de explotación, incrementando casi un 5% el volumen de negocio por empleado. Y es que el banco presidido por el betanceiro Javier Etcheverría mejora su inversión crediticia un 5,2%, hasta los 26.283 millones, y los recursos de clientes (principalmente depósitos) avanzan un 4,4%, hasta situarse en 34.810 millones.

El grupo pone especialmente en valor su negocio crediticio, con ese alza del 5,2%, al compararlo con la media del sector, al caer un 1,6%. Todo ello se traduce en una mejora generalizada de márgenes, especialmente el de intereses, que crece un 14,2%, hasta los 111,2 millones. La entidad atribuye a la reducción de costes en las emisiones, de forma destacada, la mejora del margen que mide los que cobra por los créditos y otros asimilados y lo que paga por los depósitos y otros pasivos, lo que realmente da cuenta de su negocio core. Nuevo ciclo, por tanto, en Abanca.

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