Vista exterior de la central de Endesa en As Pontes

Endesa retrasa a primavera las pruebas para salvar As Pontes

Aún faltan meses para que Endesa pueda acometer las nuevas pruebas con biocombustibles que podrían evitar el cierre "total" de la térmica gallega

El pasado 28 de diciembre, Endesa solicitó el cierre de la planta térmica de As Pontes. Si nada lo impide, a finales de 2021 comenzará el desmantelamiento de un negocio en la que solo está asegurada la recolocación de los 174 trabajadores directos. No obstante, la compañía aseguró en su comunicación inicial que las previsiones podrían revertirse en caso de encontrarse una alternativa al cierre y posterior desmantelamiento de la planta.

La posibilidad se antoja muy complicada. A pesar del empeño tanto de la Xunta como del Concello de As Pontes, las pruebas realizadas hasta ahora con biomasa no son satisfactorias. No porque no sea efectiva, sino por su falta de competitividad. Eso aseguran fuentes cercanas a la empresa, que indican que, en cualquier caso, de encontrarse un combustible alternativo al carbón, este nunca podría suplir los más de 1.450 megavatios térmicos que genera la central.

No obstante, y en gran medida debido al empeño de la Xunta de Alberto Núñez Feijóo, hace semanas que Endesa manifestó su intención de repetir las pruebas realizadas para buscar una alternativa al cierre. En este caso, una vez más, se probarán distintos biocombustibles. Esa posibilidad se ha transformado en un soplo de aire fresco al que se agarran muchas personas ligadas, principalmente, a la gigantesca industria auxiliar que rodea la factoría de As Pontes. Trabajadores que este martes acogían como agua de mayo las declaraciones del consejero delegado de Endesa, José Bogas, que manifestó que “ojalá” se pueda encontrar algún combustible alternativo para que al menos algún grupo de la central de carbón de As Pontes pueda seguir activo en el futuro. As Pontes, con unos 1.400 megavatios de potencias instalada, cuenta con cuatro grupos. 

A la espera de la desulfuradora

No obstante, la realidad difiere de las expectativas y es que, en principio, las nuevas pruebas para buscar combustibles alternativos no se podrán llevar a cabo en la térmica hasta, por lo menos, primavera. Fuentes de la compañía indican que esto se debe a que es necesario que acaben algunas de las actuaciones que la térmica tenía en marcha dentro de su proceso de reforma para reducir las emisiones. Un proceso que era necesario según las normativas comunitarias para seguir operando y que Endesa decidió llevar a cabo, invirtiendo más de 200 millones de euros, antes de decidir cerrar la fábrica. Esas mismas voces apuntan a que, por ese motivo, “hasta que no entre en funcionamiento y esté probada la desulfuradora” que se tiene que instalar, no será posible llevar a cabo en óptimas condiciones las nuevas pruebas para obtener combustible a partir de biocombustibles.

Es decir, las pruebas del plan B para As Pontes que tanto ansía el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se realizarán, pero no se llevarán a cabo hasta, por lo menos, un par de meses.

Mientras tanto, la totalidad de los trabajadores de Endesa y de las compañías auxiliares han secundado este martes una huelga de 24 horas en la central térmica de As Pontes, convocada por los sindicatos CIG, CCOO y UGT, para reclamar "una transición justa" y que no se clausure en los próximos meses este centro de producción energética.

 

Un artículo de C.D.P.

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