Mariano Rajoy, acompañado del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna; su antecesora en el cargo, Ana Pastor; el presidente de la Xunta y el alcalde de Vigo en la inauguración de las obras de Rande | EFE

Los conductores gallegos pagarán 220 millones por las obras de la AP-9

stop

El acuerdo entre Audasa y Fomento para las ampliaciones de Rande y Santiago fuerza una compensación de 220 millones a través del incremento de peajes

Rubén Rodríguez

Economía Digital

Mariano Rajoy, acompañado del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna; su antecesora en el cargo, Ana Pastor; el presidente de la Xunta y el alcalde de Vigo en la inauguración de las obras de Rande | EFE

en A Coruña, 14 de abril de 2018 (05:00 CET)

La puesta en marcha de los nuevos carriles de la AP-9 en Rande y en la circunvalación de Santiago, ambos inaugurados por Rajoy la pasada Navidad, lleva aparejado un coste para los usuarios de la vía que une Ferrol con la frontera portuguesa. Los pactos del Ministerio de Fomento, que rechaza una y otra vez transferir la titularidad a la Xunta, con la concesionaria, Audasa, han convertido a la AP-9 en la autopista que más se encarecerá en el presente ejercicio.

Los peajes subirán el doble que la media española, debido a que a la actualización del IPC se suma la compensación por las mencionadas obras acordada por José Blanco en su etapa al frente de Fomento; y a una segunda compensación por las bonificaciones a los usuarios en diversos tramos entre Vigo y Pontevedra, acordada por Ana Pastor cuando estaba al frente del Ministerio. Uno y otro, PP y PSOE, utilizaron la misma fórmula: que fueran los usuarios a través de las subidas en las tarifas quienes corrieran con el gasto.

220 millones a compensar

El importe más significativo es, con diferencia, el que acarrean las obras de ampliación y que pretende compensar a la concesionaria por la ejecución de las actuaciones. Audasa, que forma parte del grupo Itínere, participado por Abanca, se encarga de acometer las obras financiándose con emisiones de bonos y sin repercutir los costes financieros a las arcas públicas.

Una vez inauguradas, la empresa ha anotado el importe a compensar mediante la subida de peaje en su memoria de ejercicio: 220 millones. Según registra el documento, esa es la cuantía a percibir por la compañía a 31 de diciembre de 2017, correspondiente a los 207 millones de inversión en las ampliaciones y a otros 13 millones más por la actualización financiera, un parámetro fijado en el Real Decreto con el que José Blanco rubricó el pacto.

Las mejores cifras en cinco añosor

De esa fórmula, a la que Feijóo achacó en alguna ocasión ser poco imaginativa, se debe el encarecimiento actual de los peajes, que durará hasta que Audasa ingrese esos 220 millones para “el reequilibrio económico financiero” de la concesionaria. Por el momento, a la empresa le va estupendamente en la explotación del vial, que ha disparado su rentabilidad en el último trienio, cuando el carpetazo a la crisis intensificó el volumen de tráfico.

En su último ejercicio, Audasa logró 44 millones de beneficio, ligeramente inferior al del año anterior, pero en la línea de los tres últimos cursos. La cifra de negocio alcanzó los 140,7 millones, una cota inédita en el último lustro y que ejemplifica bien el regreso de los coches a la autopista. En el último año, el volumen de usuarios creció casi un 4%, lo que permitió elevar un 1,5% los ingresos por peaje.

Hemeroteca

Audasa (AP-9)
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad