Jacinto Rey, presidente de la constructora San José, durante la salida a bolsa del grupo

Grupo San José llega a las manos con el gobierno de Nepal

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La constructora recurre al arbitraje internacional para reclamar hasta 88 millones por la rescisión del contrato para construir un gran aeropuerto en Nepal

A Coruña, 11 de diciembre de 2018 (04:55 CET)

Jacinto Rey en estado puro. El Grupo San José ha presentado una demanda de arbitraje contra la Autoridad de Aviación Civil de Nepal ante el Singapore International Arbitration Centre (SIAC). En la demanda San José reclama 101 millones de dólares, unos  88 millones de euros.

Nepal rescindió en 2016 a San José el contrato de obras de construcción del mayor aeropuerto del país, un proyecto que le adjudicó a finales de 2012 por 54 millones de euros, ante un supuesto "incumplimiento de las obligaciones contractuales". La compañía que preside Jacinto Rey consideró entonces que la anulación del contrato carecía de "fundamentos legítimos", por lo que anunció que emprendería "todas las medidas que contempla el contrato en defensa de sus intereses", como se confirma ahora con la presentación de la demanda de arbitraje.

Retrasos injustificados

De acuerdo con la publicación especializada en arbitraje CIAR Global, una de las razones de la rescisión del contrato en 2016 fue el retraso de la obra, ya que en cuatro años se habría realizado un 17% de avance del proyecto, que San José justificaba por la falta de disponibilidad de materias primas.

El proyecto rescindido consistía en el contrato de ampliación y remodelación del aeropuerto internacional de Kathmandu, el mayor de Nepal, una obra que San José se adjudicó en diciembre de 2012 y que estaba íntegramente financiada por el Banco Asiático de Desarrollo (ADB). El contrato reforzó el negocio que la compañía ya tenía en el país, donde estaba construyendo once estaciones para el metro y una autopista.

 En concreto, según informó entonces el grupo español, el proyecto abarcaba la reforma y ampliación de la terminal internacional del aeródromo y de su pista de aterrizaje, la instalación de un nuevo sistema de transporte de equipajes y la ampliación de la zona de estacionamiento de aviones, entre otros trabajos. Ahoa, todo el conflicto se resolverá en el Singapore International Arbitration Centre.

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