La reducción de plantilla en Audasa hace que cada vez sea más difícil encontrar un operario en las cabinas de peaje de la AP-9
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Audasa, la concesionaria de la AP-9, ha prescindido de cerca de un centenar de trabajadores desde 2006 a pesar de sus abultados beneficios

Pablo Barro

Economía Digital 

La reducción de plantilla en Audasa hace que cada vez sea más difícil encontrar un operario en las cabinas de peaje de la AP-9

A Coruña, 20 de diciembre de 2017 (04:55 CET)

Este miércoles, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, regresa a Galicia en su cita trimestral. Lo hace para presentar el proyecto de la estación intermodal de Santiago de Compostela, un acto en el que coincidirá con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, con quien seguramente intercambien alguna impresión sobre la autopista AP-9, la subida de peajes que tanto preocupa a los gallegos, o la tan ansiada transferencia del vial que vertebra Galicia de norte a sur.

Pero, a pesar de que todos estos temas afectan a un tercer actor, como es la concesionaria Autopistas del Atlántico (Audasa), es más que probable que los dos dirigentes políticos no toquen la realidad de esta compañía, que en los últimos diez años, en los que ha amasado importantes beneficios, ha prescindido de la tercera parte de su plantilla. En 2006, la empresa contaba con 302 trabajadores, una cifra que a finales de 2016 se reducía en casi un centenar de efectivos, hasta los 215 empleados, según consta en la documentación que obra en poder de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Audasa pasó de algo más de 300 empleados a 215 en apenas diez años en los que no ha dejado de ganar dinero

Las categorías que se han visto más afectadas son la de técnicos, que se quedan en a cuarta parte, al pasar de 12 a 3 empleados, y especialmente la de eventuales, que se contrae un 90%, desde los 33 trabajadores que estaban en nómina en 2006 a los 3 que mantenían su puesto a finales del pasado año. Los avances tecnológicos en los sistemas de pago han motivado buena parte de estas bajas. Incluso en periodos de mucho tránsito, encontrar una cabina atendida por un empleado de Audasa en lugar de una máquina de pago fácil es bastante inusual.

El consejo sale ganando

Según las cuentas de la concesionaria, la partida de gastos de personal ha pasado de 11 millones de euros en 2006 a 9,5 millones en el ejercicio pasado, lo que representa una disminución del 13,64%. Sin embargo, en este periodo, las remuneraciones del consejo se han incrementado en un 22%. Si hace diez años percibían 141.000 euros, en 2016 la cantidad declarada ascendió a 172.000 euros.

A la vista de estos datos, todo parece indicar que Audasa ha llevado a cabo una suerte de ERE silencioso que ha permitido a la empresa y sus directivos ganar más, mientras que el empleo, los usuarios de la autopista y los gallegos en general se presentan como los grandes perdedores en esta jugada.

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Audasa (AP-9)
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