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La llegada de los directivos 'estrella' que acaba de cesar elevó la partida destinada a alta dirección de 350.000 euros a 1,6 millones

Adolfo Domínguez y Estanislao Carpio

en A Coruña, 19 de diciembre de 2016 (06:00 CET)

La llegada de Estanislao Carpio a Adolfo Domínguez no resolvió los problemas que tenía la empresa, que aplicó un ERE en Ourense y plegó velas en el mercado ibérico, cerrando 157 tiendas en menos de cuatro años, la mayoría en España y Portugal.

La reestructuración estrechó la red y la plantilla de la firma de moda, pero el gasto en altos cargos se disparó hasta multiplicarse por cuatro, pues Carpio, cesado este mismo año, se rodeó de un equipo de costosos directivos, que en su mayoría están ya fuera de la compañía.

Los ceses, así lo interpreta el entorno del modisto ourensano, son una ruptura con los fichajes estrella y una vuelta a los orígenes, con Adolfo Domínguez pilotando la nave y rodeado de afines. Los últimos fichajes en el consejo, como el catedrático de Hacienda Pública, Luis Caramés, o el periodista, José Manuel Rubín, son una buena muestra del viraje en la dirección del grupo.

La alta dirección cobra cuatro veces más

Quizá también alivien el ascenso imparable del gasto en el consejo y en la alta dirección. A la llegada de Estanislao Carpio, en septiembre de 2012,  la partida destinada a la primera línea de ejecutivos ascendía a 350.000 euros. El entonces director general se incorporó en septiembre.

Tres años después, Adolfo Domínguez cerraba ejercicio vendiendo un inmueble para salvar los números rojos y abonando a sus altos cargos 1,6 millones, cuatro veces más que a la llegada de Carpio. 

El gasto en consejeros también se dispara

Y en realidad, el gasto es todavía mayor, pues el consejero delegado recientemente cesado cobró en 2015 una remuneración de 450.560 euros, dietas incluidas. Pero lo hizo como consejero ejecutivo. Es decir, esta partida se asignaba al consejo y no a la alta dirección, que pese a ello alcanzó los 1,6 millones.

En paralelo, la cuantía destinada a los consejeros también se disparó debido a la remuneración de Carpio, pasando de los 596.000 euros de 2014 a superar el millón de euros al año siguiente.

Tomando las dos cifras, Adolfo Domínguez destinaba remunerar a sus consejeros y altos cargos 1,3 millones en 2012, mientras que en 2015 eran 2,65 millones.

Los fichajes estrella

El equipo de Carpio que tan elevados costes supuso a Adolfo Domínguez estaba formado por Antonio Valls, Leovigildo Puente, Juan de Mora y Laure Pelloux. Solo esta última, directora de marketing, continúa en la empresa. Sus incorporaciones incrementaron exponencialmente el dinero destinado a alta dirección.

Pelloux fue la primera en fichar por la compañía en 2014, a la que siguieron Antonio Valls como responsable de operaciones, Leovigildo Puentes como director de IT y organización, y Juan de Mora al frente de recursos humanos. Ese curso, la partida destinada a alta dirección ya ascendió a 1,45 millones, un 45% más que el ejercicio anterior. Con todos los directivos en un ejercicio completo, el de 2015,  el gasto ascendió a 1,64 millones.

De esta partida está excluída la remuneración de Carpio, 420.000 euros. De sumarse, el gasto superaría los 2 millones y supondría multiplicar por seis la remuneración destinada a altos cargos desde 2012.

En el mismo periodo, la plantilla media pasó de 2.116 empleados a 1.414; mientras que los puntos de venta, algunos con alquileres muy costosos, se redujeron de 721 a 317.

Remuneración en 2015

Consejo: 1,01 millones
Alta dirección: 1,65 millones

Remuneración en 2014

Consejo: 596.000 euros
Alta dirección: 1,45 millones

Remuneración en 2013

Consejo: 598.000
Alta dirección: 1,02 millones

Remuneración en 2012

Consejo:684.000 euros
Alta dirección: 350.000 euros
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