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El presidente del puerto de Vigo, López Veiga, culpa al traslado de la naviera Maersk y a la fuga de tráficos a Oporto del descenso

en A Coruña, 15/04/2017 - 08:00h

El puerto de Vigo movió el año pasado 4,1 millones de toneladas, registrando una caída del 4% respecto al ejercicio anterior, la más acusada en las dársenas gallegas. También Ferrol y A Coruña acabaron curso en cifras negativas, aunque más leves.

Por las instalaciones coruñesas pasaron 13,9 millones de toneladas, un 1,6% menos; en el caso de los puertos de Ferrol y San Cibraro, bajo la gestión de la misma Autoridad Portuaria, pasaron de mover 12,7 millones en 2015 a 12,5 millones en 2016.

Los datos muestran que los tres mayores puertos gallegos perdieron tráfico y que las instalaciones olívicas lideraron el descenso, lastradas por una disminución de 40.000 toneladas en el movimiento de pesca congelada.

Los tres mayores puertos gallegos perdieron tráfico en 2016; Marín fue el que más creció, con un 9,38%

El año que Enrique López Veiga logró que los números de la dársena volvieran a cifras positivas, con unos beneficios superiores a los 800.000 euros, el puerto vigués registró el peor resultado en cuanto tráfico en los puertos gallegos. Tanto Vilagarcía, con un aumento del 7,8%, como Marín-Ría de Pontevedra, con un incremento del 9,4%, mejoraron su comportamiento, mientras que A Coruña y Ferrol contuvieron mejor la caída.

López Veiga achacó el descenso al traslado de Maersk, que decidió llevar sus operaciones al puerto de Marín, donde el compañero de caminatas de Mariano Rajoy y marido de Ana Pastor, José Benito Suárez, le ofreció tarifas más económicas.

Según la memoria de la Autoridad Portuaria de Vigo, la actividad de la naviera holandesa en sus muelles mermó un 26% respecto al ejercicio anterior, afectando al tráfico de contenedores, pues mantuvo la escala en cuanto a pesca congelada.

Marín fue el puerto que más creció tras ganar el tráfico que perdió Vigo por la actividad de la naviera Maersk 

En paralelo, el puerto de Marín logró su récord histórico en volumen de mercancías, 2,3 millones de toneladas, elevando un 73% el tráfico de mercancía en contenedor.

Hubo una segunda fuga que tuvo incluso mayor impacto que la espantada de Maersk. El puerto perdió 40.000 toneladas de pesca congelada respecto a 2015 debido a las menores capturas de pota en los caladeros australes y, sobre todo, a los problemas con los servicios aduaneros.

La “descoordinación” y las “excesivas trabas” que se encontraron los operadores del puerto en el puesto de inspección fronteriza (PIF) derivó “en el desvío de mercancía a otros puertos y, de manera especial, al puerto de Leixoes (Oporto), aunque el destino final de la mercancía lo constituyeran empresas de transformación ubicadas en Vigo”, explica López Veiga en la memoria de la Autoridad Portuaria.

Las pérdidas de tráfico en beneficio de la dársena lusa el año pasado se sitúan entre las 50.000 y las 70.000 toneladas.