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El presidente del puerto, Enrique López Veiga, señala a sus predecesores y lamenta la “evidente” falta de planificación en la dársena

en A Coruña, 15 de abril de 2017 (08:00 CET)

Habla claro Enrique López Veiga, ya sea para arremeter contra los estibadores en huelga o para denunciar los desvíos de mercancías hacia el puerto luso de Leixoes por las trabas burocráticas de las instalaciones olívicas. El tan bien remunerado presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo tampoco tiene reparos en criticar la “evidente” falta de planificación para el desarrollo portuario que se encontró a su llegada al cargo.

Lo hace en un análisis sobre el ejercicio de 2016 que incorpora la memoria de la Autoridad Portuaria. En el texto, López Veiga constata que “el puerto llevaba muchos años” sin hacer un elemental ejercicio de planificación “para el desarrollo y eficiencia de los servicios portuarios y para asegurar la competitividad futura”.

Este abandono se puede percibir, a juicio del presidente del puerto, en que no se elaboró un plan estratégico para las instalaciones desde 2006, hace más de una década. Tampoco se llevó a cabo nunca un plan director de Infraestructuras y el Plan Especial “está absolutamente obsoleto ya que databa de 1998”, critica López Veiga.

López Veiga admite el "indudable atraso" en nuevas tecnologías que arrastra el puerto de Vigo

El exconselleiro de Pesca asegura que “la falta de planificación ha propiciado un indudable atraso en la utilización de las nuevas tecnologías que debía de ser corregido con la máxima urgencia", porque los principales puertos competidores "están mucho más avanzados”.

López Veiga relevó al frente de la Autoridad Portuaria al actual delegado de la Xunta en la ciudad olívica, Ignacio López-Chaves, quien ocupó la presidencia del puerto entre 2011 y 2015. Sobre López-Chaves recae parte de la responsabilidad del “evidente atraso” al que alude su compañero de filas. El expresidente de la Autoridad Portuaria fue designado por la Xunta en febrero de este año para ocupar un asiento en el consejo de administración del puerto.

Para remediar las deficiencias detectadas, López Veiga tiene en marcha dos proyectos clave. El primero, el smart ViPort, llamado a resolver las carencias a nivel de tecnología en las instalaciones. El puerto inteligente nació durante el mandato de López-Chaves, concretamente en 2014, pero a juicio del nuevo presidente, “necesitaba un fuerte impulso y una notable ampliación de su área de actuación”

El presidente de la Autoridad Portuaria deja en evidencia a su predecesor, López-Chaves, compañero de filas y miembro del consejo del puerto

El segundo proyecto es más amplio y engloba al primero. Se trata de la estrategia Blue Growth, un modelo de desarrollo a largo plazo enfocado en la eficiencia y sostenibilidad de las instalaciones. El objetivo es lograr un puerto altamente tecnológico, ambientalmente sostenible y fuertemente imbricado tanto con los nodos logísticos que necesita para su operativa como con las dinámicas económicas de la ciudad. La estrategia se desarrolla conjuntamente con la Consellería do Mar y está auspiciada por la Comisión Europea.