José Antonio Álvarez, consejero delegado del Banco Santander. Es el primera entidad por importe de moratorias y también por volumen de cartera de crédito.

La banca da luz verde a 180.000 millones en moratorias

Las entidades del IBEX conceden moratorias al 9% de su cartera de crédito. Anticipan que el pico de morosidad llegará a partir de la próxima primavera

El coronavirus está dejando datos nunca vistos en la economía española y en la banca. Si el PIB se contrajo durante el segundo trimestre a un ritmo nunca vista en tiempos de paz, el volumen de moratorias aprobadas por las entidades financieras también arroja números inéditos. En un trimestre, el Banco Santander, BBVA, Caixabank, Banco Sabadell, Bankinter y Bankia han dado luz verde a que se congelaran el pago de intereses o en las cuotas un total de 180.000 millones en créditos, que equivalen aproximadamente a un 9% de la cartera conjunta de la banca del IBEX. 

El Banco Santander y BBVA son los que han validado volúmenes más altos, tanto en términos absolutos como porcentuales (véase gráfico). La posición internacional de ambos provoca que estén expuestos a distintos programas de apoyo gubernamental y también a una oferta de moratorias más amplias, que se extiende a pymes y empresas.

El banco que preside Ana Botín, por ejemplo, ha aprobado moratorias para hasta 25.000 millones de euros en crédito a pymes y empresas en todas las geografías en las que está presente. Por su parte, BBVA habría autorizado operaciones similares por 11.400 millones en estos meses. El banco que preside Carlos Torres habría sido especialmente activo en moratorias empresariales en países como México o Colombia; donde se han acogido a esta medida préstamos equivalentes al 22,6% y 20,4% de su cartera de crédito corporativo.

El resto de bancos españoles, mucho menos expuestos al mercado internacional, también ha dado luz verde a proceso de este tipo, pero limitados principalmente a particulares. En España, las moratorias se han aprobado para préstamos hipotecarios y consumo. Esta diferencia explicaría en parte que las moratorias tuvieran menos representación en el conjunto de la cartera de crédito de Caixabank, Banco Sabadell, Bankia o Bankinter, que en las del Santander y BBVA.

No obstante, en España sí que existe una moratoria tácita para empresas, que son los préstamos con aval del ICO. Muchos se han concedido con periodos de carencia, en los que se pospone el pago del principal o incluso de los intereses durante meses, por lo que hoy por hoy siguen siendo préstamos sanos, aunque los negocios que los hayan contratado estén pasando problemas.

Ganar tiempo para construir ‘colchón’

Las moratorias se han convertido en una de las herramientas para evitar que los cierres de actividad que los distintos países han ido aprobando para tratar de controlar la expansión de la Covid-19 derivaran en procesos de morosidad imprevistos y de insolvencias empresariales y de particulares.

La banca ha ido más allá de las moratorias legales tanto como demostración de apoyo a sus clientes -los ERTE han reducido los ingresos de muchas familias-, como de forma defensiva, ya que retrasan en el tiempo la morosidad; algo que les permite ganar tiempo para ir construyendo provisiones, como se ha visto en la reciente temporada de resultados.

Para la banca, la evolución de 2021 será crítica. Una reactivación económica consistente y fuerte, que mantenga el paro bajo control y mantenga a flote a la mayor parte del tejido empresarial, podría permitir al sector capear la crisis con una morosidad relativamente baja. 

En el caso de los bancos españoles más internacionales se espera que los primeros síntomas de en qué medida las moratorias se pueden transformar en impagos comiencen a notarse a partir del cuarto trimestre de este año (las moratorias hipotecarias no son tan largas como en España).

En el caso de la banca doméstica, la hora de la verdad se retrasará un poco más, pero coincidirá también con el golpe de la morosidad empresarial procedente del ICO.

Jaime Guardiola, consejero delegado del Banco Sabadell, auguró este viernes que el pico en impagos se produciría en el segundo o tercer trimestre del año que viene. Gonzalo Gortázar, su homólogo en Caixabank, lo situó en la segunda mitad del año.

Un artículo de Cristina Triana

Enviaremos un mensaje al correo indicado con el enlace que deberás clicar para completar el alta. No recibirás ningún boletín hasta entonces. Política de privacidad