La presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botín.

Santander compró el Pastor en plena fuga de más de 600 millones en depósitos

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La marca gallega, a diferencia del Popular, continuó perdiendo depositantes tras la operación relámpago que permitió a Ana Botín hacerse con el banco

en A Coruña, 29 de septiembre de 2017 (06:00 CET)

 

Ni durante la prolongada crisis del banco, que Ángel Ron intentó atajar a golpe de ampliación de capital, ni después, cuando la entidad insolvente acabó entregada al Santander, el comportamiento del Pastor y del Popular fueron homologables. Ese es el discurso que mantienen los trabajadores de la entidad en Galicia, insistentes con Botín para que preserve la enseña del Pastor y un modelo de negocio diferenciado respecto al del Santander, como única vía para mantener los puestos de trabajo.

La tesis, sostenida en el apego gallego a una marca histórica que debe sobrevivir a las duplicidades de red entre las dos entidades, encuentra ahora respaldo en datos. Al menos, a eso apuntan los publicados este jueves por la Asociación Española de la Banca (AEB), pues vuelven a radiografiar una dinámica distinta en el Popular en el conjunto del Estado que en Galicia.

El Popular recupera depósitos

Al banco en el que acaba de aterrizar Rami Aboukhair, hombre de confianza de Botín, como consejero delegado, le sentó bien la resolucióny adquisición por parte del Santander, confirmada el siete de junio.

Según los datos de AEB, el banco cerró ese mes con 52.921 millones en depósitos. A cierre de julio había recuperado 4.000 millones, alcanzando los 56.918 millones. El dato es importante, pues la fuga de depósitos fue clave en la insolvencia de la entidad decretada por el BCE. De hecho, en julio de 2016, el Popular sumaba 16.500 millones más de los depositantes que a cierre del mismo mes de este año.

En un año, el Popular ha perdido 16.500 millones en depósitos, pero la tendencia ha cambiado desde la venta al Santander

Estos datos no incluyen los de filiales como WiZink o el propio Banco Pastor. El análisis separado de la marca gallega permite apreciar un comportamiento diferenciado. En el Pastor la fuga de depósitos más importante llegó a partir de marzo, con Emilio Saracho al frente del banco.

La fuga de depósitos del Pastor empezó en marzo

En ese mes, la entidad contaba con un pasivo de clientes de 8.522 millones. Desde entonces y hasta julio se fugaron 635 millones de los depositantes, quedándose en los 7.887 millones, según AEB.

Afinando más el arco temporal se aprecia también un efecto inverso respecto a la compra por parte del Santander, que si en el Popular incentivó la captación de recursos, en el Pastor no tuvo este efecto, pues se peerdieron en el mes de julio 10 millones en depósitos.

El Pastor fue más estable

En realidad, esta dinámica diferenciada no es tan sorprendente si se echa la vista atrás. La resistencia del Pastor fue muy superior a la de su dueño durante la gestión de la crisis por parte de Ángel Ron y durante el aterrizaje de Emilio Saracho.

El Popular perdió entre perdió entre enero de 2016 y enero de 2017 el 12% de sus depósitos, 6.400 millones en los últimos cuatro meses del ciclo. En el primer trimestre de este año volvía a perder otros 4.500 millones.

¿Qué sucedió en este tiempo con el Pastor? Pues hasta la fuga iniciada en marzo, se mantuvo más o menos estable. Acabó 2015 con 8.635 millones en depósitos, empezó 2017 con 8.594 millones, y se aguantó hasta marzo con 8.522 millones. La tendencia era decreciente, pero leve.

Una vez traspasado el banco al Santander, queda por saber si la marca Pastor continuará operativa. Los trabajadores han advertido que un cambio de marca podría provocar una espantada de clientes.  El equipo de Botín pretendía unificar todas las enseñas bajo el paraguas de Santander, aunque finalmente, con fuerte presión política y social en Galicia, accedió a estudiar la permanencia de la firma gallega.

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