Raúl López, presidente de Monbus, y Juan Gómez Piña, director general de Arriva Noroeste

El plan de transporte de la Xunta rompe la hegemonía de Monbus y Arriva

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La patronal da por rotas las negociaciones con la Xunta el mismo día en que salen a concurso las nuevas concesiones de transporte en Galicia

A Coruña, 07 de julio de 2017 (05:55 CET)

El conflicto del transporte de viajeros por carretera en Galicia tiene cada vez más papeletas de hacerse crónico. Las posturas de la Xunta y de las empresas están cada vez más alejadas. Si este miércoles era el Ejecutivo gallego el que cambiaba los planes a última hora, este jueves han sido las federaciones del sector –Anetra, Fegabús y Transgacar– las que han decidido dar por “rota” la negociación. No les ha gustado la indiferencia mostrada por la conselleira, Ethel Vázquez, ni tampoco que la reunión a tres bandas se produjese después de tomar una medida que, a su juicio, va a pasar factura al sector.

Mientras el Consello Galego da Competencia investiga un posible pacto por parte de las empresas para renunciar a 68 contratos de transporte en el rural, en su mayoría líneas deficitarias, la Xunta ha decidido pasar a la acción y sacar a licitación 41 nuevos contratos, cuyas particularidades podrían hacer peligrar la hegemonía en Galicia de las dos grandes firmas de transporte de viajeros: Arriva y Monbus

La amenaza radica en unas nuevas cláusulas que contemplan la posibilidad de fijar un número máximo de contratos por grupo empresarial. También el hecho de que varias pequeñas empresas se puedan agrupar en una UTE para ganar músculo y optar con más garantías a los nuevos contratos públicos. Ambas medidas, como explicó tras la reunión semanal del Consello el presidente Alberto Núñez Feijóo, están pensadas para garantizar la supervivencia de las pequeñas empresas.

Las pequeñas sufren más

Sin embargo, desde las patronales aseguran que las que peor lo van a pasar con la integración del transporte escolar y el de viajeros son, precisamente, las empresas pequeñas, por el exceso de costes que tienen que soportar.

Por este motivo, piden una vez más a la Xunta que acceda a escucharles y se siente a negociar con tiempo un nuevo modelo de transporte para Galicia, sobre todo teniendo en cuenta que dispone de plazo hasta 2020 para poner en marcha la reforma pervista en el Plan de Transporte Público.

Hasta que eso no suceda, seguirán con las protestas, que se recrudecerán la semana que viene con hue a partir del jueves. El conflicto también llegará a la vía penal, y es que la idea de la patronal es llevar ante el juez la rescisión de contratos que estaban garantizados hasta 2020 para el transporte escolar.

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