Imagen de archivo de Eladio Rigueira, propietario de Casa Macán

El dueño de Casa Macán denuncia “acoso y derribo” y amaga con cerrar

Eladio Rigueira denuncia que la alerta sanitaria contra sus quesos ha sido una maniobra "para tumbar a alguien valiente que se metió con quien no debía"

El dueño de Casa Macán desliza el posible cierre de la láctea con sede en Taboada. Eladio Rigueira ha confesado que en estos momentos está barajando seriamente la posibilidad de cerrar la empresa tras denunciar un “acoso y derribo”.

"Nos dieron hasta en el carné de identidad. Es una vergüenza", sostiene Rigueira, que se ve “con pocas ganas" o "prácticamente con ninguna" de reiniciar la actividad de la fábrica de Taboada, que lleva paralizada desde la semana después de que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan) emitiese una alerta sanitaria por detectar "incumplimientos graves" en el proceso de fabricación.

"Tumbar a alguien valiente"

Rigueira sostiene que todo ha sido una maniobra para "tumbar a alguien valiente que se metió con quien no debía” después de cargar contra alerta sanitaria, que tilda de injustificada y que ha forzado la retirada de sus quesos, así como la paralización de esta factoría que antes de romper su contrato con Mercadona llegó a emplear a 60 personas (frente a la decena actual).

Según Rigueira, "no hay ningún riesgo alimentario", sino, tan solo un “problema de etiquetado", aunque días atrás ya confesó que veía incierto el futuro de la compañía por el daño reputacional causado con la alerta sanitaria. No creo que seamos capaces de coger impulso otra vez”, avanzaba Rigueira.

Según el dueño de Casa Macán, lo vivido en las últimas semanas "ha sido terrible" y ahora mismo está "muy cansado" y no tiene ya "ganas" de levantar otra vez el negocio.

Un artículo de Economía Digital Galicia

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