Vista interior de la planta de AMG Metalmecánica en San Cibrao das Viñas

AMG Metalmecánica: corte de precisión con acento nipón

La firma ourensana engorda su cartera de pedidos a la automoción gallega gracias a sus sitemas de mejora de la productividad importados de Japón

Año 2010. El estallido de la burbuja inmobiliaria desencadenaba una oleada de EREs y cierres de empresas que se acabarían llevando por delante 4,5 millones de puestos de trabajo en toda España.

Sin embargo, este escenario adverso no fue suficiente para poner freno a los planes de los hermanos Blanco Vila (propietarios de la firma de logística Grupo Anibal Blanco) que en febrero de ese año decidieron poner en marcha su propia empresa: Anibal Metalmecánica Gallega (AMG Metalmecánica).

La automoción, su 'motor'

Asentada en el polígono ourensano de San Cibrao das Viñas, la compañía echó a andar en febrero del año 2010 con el objetivo de hacerse un hueco en el catálogo de proveedores de la planta de PSA en Vigo.

La compañía está especializada en corte y mecanizado de tubo y barra maciza. Desde su factoría ourensana fabrica tubos que incorporan a módulos EGR, de asientos y de tubos de escape, además de componentes clave en los vehículos como los intercambiadores de calor, las guías cala o las barras de dirección.

Filosofía Kaizen e industria 4.0

AMG Metalmecánica se ha dotado de unas modernas infraestructuras para asumir los pedidos de PSA en tiempo y forma. Para ello cuentan con cuatro líneas de corte y cepillado, cinco líneas de producción y mecanizado, una línea de corte láser y otras dos de conformado y recientemente han sido incluidas en el programa de ayudas del Igape para impulsar la Industria 4.0. En concreto, la firma pondrá en marcha nuevas celdas integradas con la robotización física y se desarrollará una plataforma Digital Factory para monitorizar todos los parámetros de la planta.

Pero al margen de estas instalaciones, la firma ourensana potencia su productividad a través de los intangibles. En concreto, AMG Metalmecánica es una de las firmas de la automoción gallega que han abrazado la filosofía Kaizen y el lean manufacturing. Se trata de un modelo de producción aplicado por primera vez en la industria del motor nipona (concretamente en Toyota en los años 50) y consiste en aplicar métodos de revisión continua en los que se requiere la involucración de toda la plantilla para detectar qué fases de producción no están aportando el valor deseado, en producir las cantidades que demanda el cliente y cortar de raíz los problemas que restan calidad al producto.

Un artículo de Economía Digital Galicia

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