Sede de Inditex en la localidad coruñesa de Arteixo. ED
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Una sentencia del Tribunal Supremo por despido disciplinario destapa los pagos irregulares de un proveedor de Inditex a un encargado de compras de la compañía

en A Coruña, 21 de marzo de 2018 (04:55 CET)

Un garbanzo negro no estropea el cocido. La metáfora, atribuida a Manuel Fraga en la década de los noventa para abordar casos de corrupción en el PP, cobra especial vigencia si se repasa una reciente sentencia de la Sección Primera de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo. Cambian los protagonistas, con Inditex como nombre propio de un proceso judicial que tiene su eje en el despido disciplinario de un trabajador, del departamento de Compras, por "faltas muy graves" relacionadas con  ingresos irregulares y pagos vía transferencias que realizaba un proveedor del gigante textil al citado empleado, encargado de gran parte de la contratación con la empresa subsidiaria.  

La sentencia del Supremo, del pasado mes de febrero, es el final de un proceso en el que se cruzan varios recursos, pero que tiene su origen en la demanda por despido improcedente presentada por el empleado, denegada primero en el Juzgado de lo Social número uno de A Coruña, en 2014, y recurrida después en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, cuyo fallo tuvo igual signo.

Faltas muy graves

La sentencia, a la que ha tenido acceso Economía Digital, desgrana con detalle la cascada de acontecimientos que llevaron a destapar el caso, que acabó en despido disciplinario por comisión de faltas muy graves tipificadas en el artículo 54.2 del Estatuto de los Trabajadores, por "transgresión de la buena fe contractual así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo". A todo ello se añaden los criterios que establece el Código de Conducta y Prácticas Responsables del Grupo Inditex, aplicado en el caso de este particular garbanzo negro.

El trabajador despedido en julio de 2013 tenía una antigüedad en la empresa que se remontaba a 1990 y su categoría profesional era la de comprador, correspondiéndole un salario mensual de 9.100 euros con prorrateo de pagas extraordinarias, señala la sentencia. Se considera probado que a favor del demandante se ingresaron un total de 40.000 euros, mediante varios pagos a través de transferencias bancarias. Las transferencias fueron realizadas por  la  entidad Prima Client Services Limited, que actuaba por intermediación.

Compra de un "Mercedes"

También se considera probado en la sentencia del Supremo que el demandante adquirió un vehículo "X6" en el concesionario Mercedes Benz de Valencia por importe de 41.000 euros. De ese importe, 39.000 euros fueron abonados por la misma empresa, Prima Client Services Limited, directamente en una cuenta bancaria abierta en el Deutsche Bank de Valencia por el mencionado concesionario mediante transferencia bancaria realizada en 2013.

Prima Client Services Limitated, dice la sentencia, realizó tales transferencias en nombre del proveedor World Fashion Trade Limited. Esta firma y Bhartiya International Limited, con la que también contrataba el encargado de compras, pertenecen al mismo grupo empresarial.

Los contratos del proveedor

Desde el 2008 hasta 2013 Bhartiya International Limited facturó a Inditex 32,9 millones de dólares, unos 26,8 millones de euros. De esta cifra global, 15,7 millones de dólares se facturaron "por razón de las compras realizadas a dicho proveedor por el trabajador despedido". Desde 2011 hasta 2013, dice el Supremo, World Fashion Trade Limitated facturó a Inditex otros 6,3 millones de dólares, de los cuales 2,3 millones fueron facturados por encargos realizados por el demandante, según un informe de auditoría presentado por Inditex en el proceso.

Los errores del comercial dieron pie a la investigación interna, ya que envió un correo electrónico a su cuenta corporativa que tiene en la empresa en el que se adjuntaban los justificantes bancarios de las mencionadas transferencias. Para abundar en la pifia, "un compañero se encontró en la fotocopiadora general para todos los trabajadores, sita en su puesto de trabajo en la sede de Inditex, los dos resguardos o justificantes de las transferencias referidas", según reconstruye el alto tribunal.

Investigación interna

Acto seguido, dice el Supremo, el trabajador que se topó con las fotocopias puso en conocimiento de su superior jerárquico "dicho descubrimiento y le entregó las dos hojas impresas que se identificaban con los dos resguardos de transferencias bancarias". A raíz de todo esto la empresa inició una investigación sobre los hechos, que incluyó el acceso a su propio correo electrónico corporativo desde los servidores internos de Inditex, motivo de controversia en el Supremo y asunto sobre el que apoyó su recurso el trabajador despedido.

Tras una reunión en la que el trabajador "negó haber sido beneficiario de transferencia alguna o de haber recibido algún regalo de algún proveedor", fue suspendido de empleo, hasta su despido final, cuya procedencia avala ahora el Tribunal Supremo.

 

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