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La inmobiliaria de Abanca comercializa las viviendas del resort de lujo Bom Sucesso, financiado por Caixanova en la antesala de la crisis

en A Coruña, 17 de abril de 2017 (05:00 CET)

En el año 2007, a punto de convertirse la “desaceleración” económica en una crisis de primera magnitud y con la burbuja inmobiliaria mostrando sus primeras grietas, las cajas gallegas, a quienes nada bueno depararía el futuro, tenían inyectados 900 millones en promociones inmobiliarias en Portugal, un mercado que se suponía menos saturado que el español.

Uno de los proyectos en los que se embarcó Julio Fernández Gayoso, el encarcelado expresidente de Caixanova, consistía en uno de los más reputados desarrollos turísticos de Europa, ubicado en la Costa de Plata, junto al lago de Óbidos, al norte de Lisboa.

El desarrollo, de 390 millones de euros, era atractivo hasta decir basta. Participaron 23 arquitectos de alto nivel, entre los que estaba Álvaro Siza, Eduardo Souto Moura, el británico David Chipperfield o el español Josep Llinás. El resultado fueron 600 viviendas de lujo entre villas unifamiliares y adosadas que orbitan en torno al campo de golf de 18 hoyos de Óbidos y un hotel Hilton de 5 estrellas que nunca acabó de construirse. Antes de terminarse la obra, el 80% de la promoción estaba vendida, con clientes tan ilustres como el entrenador de fútbol José Mourinho.

Bom Sucesso: Caixanova se embarcó en la construcción de 600 viviendas de lujo y un Hilton de 5 estrellas que nunca llegó a terminarse

Caixanova fue el principal financiador español del complejo residencial, un negocio dirigido a clientes de alto poder adquisitivo que destinarían uno o dos meses de su ajetreada agenda a ocupar los chalés, para el resto del año poder alquilarlo o bien compartirlo con un copropietario.

La crisis estalló cuando tres cuartas partes del desarrollo estaban construídas. El hotel de lujo de 27 millones de euros se paralizó. Banco Espírito Santo, uno de los principales financiadores, pasó de promocionarse con Cristiano Ronaldo a pedir el rescate.

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Los chalés adosados del complejo Bom Sucesso de Portugal

La estructura accionarial de Bom Sucesso Design Resort, Leisure & Golf tenía como entidad dominante a un fondo inmobiliario controlado por Bom Sucesso SGPS, que fue declarada insolvente en 2014, mientras el fondo entraba en Plano Especial de Recuperação (PER), algo similar al preconcurso de acreedores. Caixanova reclamó en el proceso 30 millones de euros atrapados. El otro 50% del capital estaba en manos del BES, del Estado portugués a través de un fondo de capital riesgo y de la familia Graça Moura.

Abanca comercializa 25 viviendas de lujo del complejo Bom Sucesso, pero por una cuantía inferior a los 30 millones que reclamó Caixanova

El de Bom Sucesso fue un naufragio a medias, pues a diferencia de otros batacazos inmobiliarios, las viviendas se terminaron y se pusieron a la venta. Parte de ellas, en concreto 25, están a la venta en el portal inmobiliario de Abanca.

La inmobiliaria de la entidad financiera comercializa 22 viviendas adosadas y tres viviendas pareadas del complejo residencial, a unos precios que oscilan entre los 100.000 euros y los 497.000, en el caso de la más cara. La cuantía total no cubre los 30 millones que reclamó en su momento Caixanova.