El fondo Zegona ha sabido jugar sus cartas para hacer caja con la venta de Telecable | EFE

Los fondos se cruzan en el camino de Euskaltel

stop

Primero fue CVC con R, luego Zegona con Telecable y ahora el nórdico EQT se cruzan en el camino de Euskaltel para crear el gran operador del norte

A Coruña, 17 de mayo de 2017 (05:00 CET)

Con la compra de Telecable, Euskaltel ya está más cerca de crear el gran grupo de telecomunicaciones del norte. Llegar hasta aquí no ha sido un trabajo sencillo. Por el camino, meses de duras negociaciones con los fondos que controlaban a sus más inmediatas rivales. En el caso de la gallega R, el fondo británico CVC controlaba desde 2010 el 70% del capital de la cablera, una participación que cinco años más tarde pasaría a manos del operador vasco, depués de desembolsar 1.155 millones por el 100% de la compañía.

Apenas unos días después de anunciarse esta operación, el fondo Zegona, británico también, se adelantaba a los planes de la cablera y adquiría Telecable por 640 millones de euros, una cantidad ligeramente inferior a los 686 que se embolsará ahora por vender la firma asturiana.

Zegona aprovechó la compra de R por Euskaltel para arrebatar al operador vasco la asturiana Telecable

El fondo, según notificó Euskaltel a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) recibirá 186,5 millones en efectivo y 26,8 millones de acciones ordinarias de la compañía vasca de nueva emisión, que suscribirá Zegona a un precio de 9,5 euros por acción y que representarán el 15% del capital social de la primera tras la ampliación.

Zegona se convertirá así en el segundo máximo accionista del mayor grupo de telecomunicaciones del norte, solo por detrás de Kutxabank, que verá su participación reducida del 25% actual a poco más de un 21%, lo mismo que Corporación Financiera Alba, que bajará del 10% actual, y de Abanca, cuyo porcentaje en el capital se diluirá por debajo del 5%.

El tercero en discordia

Con Galicia, Asturias y el País Vasco cubiertos, los planes de la compañía pasaban por tomar también Cantabria. La intención era aprovechar el lanzamiento de Ibiocom, un nuevo operador que que con una inversión de 35 millones de euros pretende hacer llegar la fibra al 85% por ciento de los hogares de la comunidad en un plazo de tres años, para, con la ayuda de Orange, completar la toma de la cornisa cantábrica. Sin embargo, otro fondo, el nórdico EQT, se le ha vuelto a adelantar.

Por Ibiocom, impulsada desde el Gobierno regional, habían mostrado interés también la propia Telecable y MásMovil, compañía esta última que mantiene una lapugna con Euskaltel por afianzarse como cuarto operador del país.