Samsung investiga si aún vende móviles que se incendian

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El fabricante trata de esclarecer si el dispositivo que ardió en un avión fue fabricado tras la revisión masiva de terminales

El nuevo Samsung Galaxy Note 7 / Reuters

Barcelona, 06 de octubre de 2016 (11:26 CET)

Samsung Electronics examinará el dispositivo incendiado que obligó a evacuar un vuelo en EEUU para comprobar si se trata, tal y como indican las evidencias, de uno de los Galaxy Note 7 posteriores a la revisión por el escándalo de las igniciones de teléfonos.

"Hasta que seamos capaces de recuperar el dispositivo, no podemos confirmar que este incidente implique al nuevo Note 7", expresó Samsung Electronics en un comunicado, un día después de arder en llamas un terminal en un avión de la compañía Southwest Airlines en el aeropuerto internacional de Louisville en Kentucky (EEUU).

"Estamos trabajando con las autoridades de Southwest para recuperar el dispositivo y confirmar la causa. Una vez que hayamos examinado el dispositivo tendremos más información para compartir", concluyó la firma surcoreana, sin ofrecer más detalles.

Adquirido tras la revisión

El avión de Southwest Airlines estaba listo para despegar rumbo a Baltimore la mañana del miércoles, cuando se detectó humo en la cabina procedente de un teléfono móvil en llamas. El terminal comenzó a arder en el bolsillo de su propietario, que rápidamente lo tiró al suelo, donde quemó la moqueta del avión, según sus declaraciones a medios estadounidenses.

Tras la evacuación de la aeronave, el usuario aseguró que se trataba de un "phablet" Galaxy Note 7 adquirido el pasado 21 de septiembre y que de hecho tenía el símbolo de la batería en color verde tal y como corresponde a los dispositivos comercializados después de la revisión.

La revista especializada estadounidense The Verge mostró fotografías del teléfono accidentado y su caja, en la que aparece un cuadrado negro que supuestamente corresponde a los dispositivos seguros. Samsung retiró del mercado el Note 7 el pasado 2 de septiembre y lo llamó a revisión, tras reconocer 35 casos de terminales que ardieron durante la carga debido a baterías defectuosas. Tras supuestamente solucionar este problema, a mediados del mes pasado la firma comenzó a comercializar los nuevos dispositivos supuestamente seguros.
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