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El Galaxy Note 8, heredero de un teléfono de infausto recuerdo para la marca, bate récords de reservas en los primeros mercados donde saldrá a la venta

Economía Digital Galicia

El nuevo Note de Samsung bate récords. Clientes pre-ordenan el Galaxy Note 8 en el centro de Seúl (Corea del Sur). EFE/YONHAP

Barcelona, 10 de septiembre de 2017 (14:58 CET)

Un nombre asociado a un fiasco sin precedentes en la historia de la telefonía móvil. Podrían parecer las condiciones idóneas para enterrar una marca y hacer olvidar al mercado un escándalo que costó millones a Samsung, el primer fabricante mundial de teléfonos. Sin embargo, la casa surcoreana ha optado por mantener la saga y lanzar al mercado el Galaxy Note 8, heredero de aquel dispositivo que se incendiaba por arte de magia.

Contra lo que muchos gurús podrían esperar los primeros datos de ventas del nuevo terminal refrendan el acierto de Samsung en su apuesta. Este teléfono de grandes dimensiones o phablet (híbrido de smartphone y tableta) ya ha batido el récord de reservas para este tipo de modelo en Estados Unidos (EEUU) antes de su lanzamiento, según ha informado el grupo surcoreano, que no ha desvelado cifras concretas. Está previsto que el Note 8 esté disponible en el país norteamericano a partir del 15 de septiembre.

Galaxy Note 8: en Corea del Sur se reservaron 400.000 unidades en un día

La buena acogida de la nueva creación de Samsung no se circunscribe al mercado estadounidense. En Corea del Sur, donde saldrá a la venta el 21 de septiembre, se reservaron casi 400.000 unidades de este teléfono en el primer día de solicitudes. Cifra muy superior a los modelos precedentes de esta colección: al Note 7, de infausto recuerdo, le llevó casi dos semanas alcanzar números similares.

Aspecto del próximo Galaxy Note 8 de Samsung. Evan Blass (@evleaks)

Aspecto del próximo Galaxy Note 8 de Samsung. Evan Blass (@evleaks)

Sobrevivir a mil y un escándalos

El grupo asiático pretende redimirse de la mejor manera de una crisis que, según las cifras divulgadas en su momento, habría tenido un coste de alrededor de 4.930 millones de euros al cambio, derivado de la retirada del mercado de todos los terminales, ante el riesgo demostrada que entrasen en ignición espontánea.

Con todo, Samsung logró esquivar el batacazo en sus cuentas gracias al éxito del resto de sus terminales, con especial protagonismo de la serie Galaxy S. Tanto es así que en 2016 logró aumentar sus beneficios el 11,3%. El año de los mil y un escándalos -que incluyeron el inicio de las investigaciones contra el heredero de la marca, ya condenado a cinco años de cárcel- acabó mucho mejor de lo esperado para el grupo. Este 2017 parece que va por el mismo camino.
 

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