Zapatero anuncia medidas de protección para las familias afectadas por ejecuciones hipotecarias

stop

EL ESTADO DE LA NACIÓN

Zapatero durante su intervención en el Parlamento

28 de junio de 2011 (14:21 CET)

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dejado claro que la recuperación económica en España será lenta y paulatina. Ante ello ha anunciado diversas reformas y al mismo tiempo medidas de protección a los más débiles. Entre estas ha citado mecanismos para mejorar la situación de personas que no pueden pagar la hipoteca. Todo ello en un intento de dar una de cal y otra de arena en su último debate sobre el Estado de la Nación.
 
El presidente del Gobierno ha prometido "medidas de protección para los sometidos a ejecución hipotecaria", es decir, para las familias amenazadas de desahucio porque no pueden pagar los plazos de su vivienda.
 
Zapatero sostuvo que el Gobierno es consciente de la coyuntura "especialmente difícil" a la que se enfrentan las familias que pierden su vivienda y deben dinero al banco porque su valor no es suficiente para cubrir lo que resta de hipoteca.
 
Zapatero subrayó que se va a completar el proceso de reformas con nuevas iniciativas que responden a compromisos ya asumidos y que, entre otras cosas, supondrán una nueva regulación del silencio administrativo para convertirlo en positivo en un buen número de procedimientos.
 
En la primera parte de su exposición, el presidente del Gobierno ha pasado revista a lo realizado ante la crisis, que ha considerado de especial gravedad en el caso de España por la  importancia del sector de la construcción. Por este mismo motivo y por el elevado endeudamiento de empresas y particulares, la recuperación se realiza de manera más lenta ha dicho.
 
Zapatero ha  adelantado que el PIB crecerá por encima del 1,5% interanual en el cuarto trimestre de este año, y ha añadido que en los últimos trimestres se ha consolidado "el paso de la recesión a la recuperación".
 
Crecimiento lento


El Presidente indicó que la economía española ya ha encadenado cinco trimestres consecutivos de crecimiento, aunque admitió que se trata de una recuperación "gradual y lenta", que se irá acelerando a partir de la segunda mitad de 2011.
 
"Esta recuperación es, todavía hoy, demasiado lenta para producir la creación neta de empleo. Y lo diré una vez más, mientras ésta no se produzca, no podremos dar por superada la crisis", subrayó el jefe del Ejecutivo, tras destacar que se ha pasado de una caída interanual del -1,4% en el primer trimestre de 2010 a un crecimiento del 0,8% en el primero de 2011.
 
En términos generales, indicó que en estos cinco trimestres la economía ha presentado un patrón de recuperación caracterizado por la "fortaleza" del sector exterior y la "debilidad" de la demanda interna, y agregó que la capacidad exportador la economía española es la "buena" noticia de la recuperación.
Pero junto a fomentar el crecimiento, el Ejecutivo pretende también recortar drásticamente el gasto. En este sentido, Zapatero, ha adelantado que el Ejecutivo propondrá, en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) del próximo mes de julio, la aprobación de una regla de gasto en las comunidades autónomas similar a la que se aprobará en el Estado y las corporaciones locales, para garantizar la sostenibilidad fiscal a medio plazo.
 
Ajuste financiero duro
 
Respecto al cerrojazo crediticio que asola el país desde que empezó la crisis, Rodríguez Zapatero ha mostrado su confianza en que las empresas y las familias vuelvan a financiarse con normalidad cuando termine el proceso de reestructuración financiera. El presidente ha recordado que el sector de las cajas de ahorro se ha racionalizado con la reducción desde 45 a 18 del número de entidades.

Zapatero ha recordado que bancos y cajas han realizado saneamientos por valor de 90.000 millones de euros, equivalentes al 9% del PIB. Y también que se han recapitalizado por valor de otros 50.000 millones. Cree que “sólo unas pocas” entidades necesitarán fondos públicos para sobrevivir y que la decisión del Estado de entrar en el capital dependerá de los que “imponga el interés general, y se realizará en estrictas condiciones de mercado".

Zapatero ha reconocido que “el desplome del sector inmobiliario, provocado por la brusca restricción del crédito, tenía que acabar impactando en el propio sistema financiero", aunque ha recordado también que en España se siguieron las mejores prácticas bancarias y había menos contaminación que en otros países por los productos tóxicos de la ingeniería financiera.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad