Xulio Ferreiro: "En A Coruña siempre se gobernó con Méndez y las élites"

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El candidato a la alcaldía asegura que muchas pequeñas y medianas empresas apoyarán a Marea Atlántica en su apuesta por un modelo diferente al de Marineda City y los grandes cruceros

Xulio Ferreiro

en A Coruña, 12 de abril de 2015 (01:24 CET)

Las del 24 de mayo serán las elecciones municipales más movidas de toda la historia democrática de Galicia. Los movimientos llamados ciudadanos, o de listas de confluencia, han irrumpido en el panorama político local inquietando especialmente a los partidos tradicionales. La Marea Atlántica, en A Coruña, es uno de los referentes. El PP apuesta por restarle importancia y visibilidad, mientras que el PSOE ya ha tendido la mano a pactos. Apuestan por una "forma distinta" de hacer las cosas por generar empleo en con nuevas fórmulas, sin apostar por una ciudad únicamente de servicios, potenciando el pequeño y mediano comercio, "el que sí genera puestos de trabajo". El profesor de Derecho Procesal de la UDC, Xulio Ferreiro, es su candidato.

P. ¿Cuáles son las aspiraciones de la Marea de cara al 24 de mayo? Es pronto pero, ¿cuál será su política de pactos si se ven en disposición poder ponerla en marcha?

R. Aspiramos a conseguir una mayoría suficiente que nos permita llegar a María Pita y gobernar. La Marea ya ha hecho pública su política de pactos: no dependen ni de siglas ni de nombres, depende de códigos éticos y de valores.

- Cree que este nuevo escenario de atomización del voto, lejos de unir, divide a las izquierdas? Ustedes han recibido, por ejemplo, críticas veladas, y no tanto, por parte del BNG 

La Marea intenta ser un espacio de confluencia. Su forma externa es la de un partido, pero además, en su propia concepción, está la de ser un espacio común de distintas sensibilidades. En su momento se hizo un llamamiento a todas las formaciones, también se le hizo al Bloque, pero finalmente, prefierieron no diluir las siglas y presentar una candidatura propia. Creo que, aunque somos formaciones distintas, hay muchos puntos en común, por ejemplo en las políticas económicas y en las sociales. Nos hemos encontrado también al lado en muchas reivindicaciones, por la sanidad pública, contra los deshaucios... Es más fácil buscar puntos de unión que diferencias.

-Cuando los partidos tradicionales atacan a movimientos como el suyo, suelen recordar los resultados de Podemos en Andalucía, por debajo de lo esperado, para manifestar que son formaciones, quizás, muy mediatizadas, pero lejos de ser conocidas por el ciudadano de a pie

Creo que no se puede hacer una comparación entre la candidatura municipal de la Marea ylas elecciones andaluzas, ni tampoco entre la Marea y Podemos, si bien esta formación ha dado su apoyo a la candidatura. Sin embargo, la Marea es mucho más y hay numerosos partidos integrados, desde Equo, a Esquerda Unida... hay muchísimos valores diferentes. En las pasadas europeas vimos que todas esas formaciones alcanzaban un número muy potente de votos en A Coruña por lo que entimos que existía espacio para una fuerza política de nuestras características y la gente la demandaba. Somos conscientes de que tenemos todavía un handicap de visibilidad pero también creemos que en las últimas semanas el conocimeinto de la población sobre la Marea creció exponencialmente.

- ¿Cree que los poderes económicos de la ciudad ven con buenos ojos a la Marea?

La ciudad de A Coruña siempre ha tenido, históricamente, unos gobiernos muy ligados a las elites económicas de unos pocos. Primero con el Vazquismo, luego con el bipartito, fundamentalmente en la persona de Javier Losada, y ahora con Negreira. No hay que olvidarse de las palabras de Fontenla cuando llegó al cargo, de que era un hombre con el que se podía negociar, y las relaciones históricas entre los mandatarios de esta ciudad con personas como José Luis Méndez, que se llevó una indemnización millonaria, cercana a los 20 millones de euros, mientras que la caja que dirigía se arruinaba. Está claro que esos ciertos poderes económicos que han monopolizado la ciudad durante tiempo no pueden estar contentos con nosotros, pero sí somos conscientes de que existe una gran red de pequeños y medianos empresarios, que sí son los que crean riqueza y trabajo en esta ciudad, que se están acercando y que ven con buenos ojos la oferta de la Marea.

- ¿Cuál es su opinión sobre todo el proceso que rodeó la fusión de Caixa Galicia, posteriormente Novagalicia Banco y su venta final a Banesco por parte del FROB?

Todo lo ocurrido ha sido muy significativo sobre las formas de actuar históricas en esta ciudad y este país. Una entidad que debía estar al servicio de todos y del país acabó con un equipo directivo que se enriqueció a pesar de llevarla a la ruina. Algunos, como el señor Méndez, se fueron para casa, y otros tienen que responder ante la justicia, aunque también se llevaron indemnizaciones estratosféricas y sólo uno trato de renunciar a ella, y no lo hizo. Lo que pasó con Novagalicia ejemplifica las cosas que no se deben permitir. Tampoco se debe permitir la función de políticos en los consejos de administración, como es el caso concreto de Mar Barcón o del señor Salvador Fernández Moreda, que permitieron todo lo que pasó y que no pusieron ninguna objeción desde sus puestos. Que la gestión que hubo fue nefasta se ve claramente en el hecho de que una entidad, que supuestamente debía estar al servicio de todos los gallegos y gallegas, y que estaba quebrada, se vende a un grupo privado y en un año consigue unos beneficios de 1.000 millones.

- La ciudad de A Coruña ha visto en los últimos años como ha perdido mucho poder como centro de decisión bancario, también el número de trabajadores del sector se ha rebajado mucho dentro del ayuntamiento

Evidentemente, más allá de Novagalicia, tenemos el caso de la venta del Banco Pastor, también la absorción del Gallego. Los centros de decisión se han ido yendo de A Coruña. Creo que las relaciones entre los grupos políticos y las entidades tienen que revisarse. Nosotros ya lo hemos explicado en nuestro programa: no vamos a trabajar con bancos que deshaucien. En el caso de Abanca, por ejemplo, no puede ser que esté echando a gente a la calle, no puede ser que haya familias que se quedan sin hogar mientras se tienen bolsas de pisos vacíos. Desde los ayuntamientos se debe trabajar en estos temas de forma consensuada con la banca, porque existe también unas entidades que no han trabajado así, que tienen otra forma de hacer las cosas, entidades de banca ética con un mayor sentido social.

- ¿Hay espacio desde la política municipal para generar empleo o, por lo menos, para tratrar de evitar que se cree más pobreza?

Creemos firmemente que sí, que hay espacio y competencias para llevar a cabo políticas para atajar el desempleo. Sin embargo, en este caso hay un ejemplo muy claro en la actuación del señor Negreira que es que dejó de ejecutar en los presupuestos municipales cerca de un millón de euros destinados a políticas de empleo. Es necesario crear condiciones estructurales que permitan crear proyectos que puedan, de verdad salir adelante. Hay que apostar por la economía social, por el cooperativismo, y para eso desde luego hay que gastar las partidas presupuestarias previstas...Se pueden hacer muchas cosas en colaboración con la universidad, aunque hasta ahora la interacción por parte del concello es nula. Se pueden hacer muchas cosas en temas como nuevas tecnologías, todo lo que tiene que ver con el software libre, porque hay grandes emprendedores en la ciudad en estos temas, hay un gran potencial que no encuentra salidas. Hay que fomentar la cooperación, los viveros de empresas, crear redes de comerciantes, busacar ayudas o incentivos de tipo fiscal para los nuevos comercios...montar bancos de locales comerciales en la ciudad, dar un impulso a la rehabilitación urbana. Se pueden hacer muchas cosas más allá de trabajar en un modelo que apuesta por grandes centros comerciales o infraestructuras que prometen generar empleo y lo único que hacen son contratos basura.

- Es decir, un modelo que no sea el desarrollo turístico...

En A Coruña hay una realidad social que muchas veces no se corresponde con la que se ha pintado. Esa idea de A Coruña como ciudad de servicios no es real, hay industria que nunca se ha apoyado, como es el caso de la Fábrica de Armas, mientras que se han potenciado mucho por ejemplo el tema del turismo. Algo que puede ser muy interesante, pero que creemos que no se está tratando de la manera adecuada centrándonos en el turismo de los grandes trasatlánticos, que está bien, pero que ya demostró su fracaso como generador de riqueza en muchas otras ciudades, incluso, a diferente escala en Barcelona. No podemos ser una ciudad museo, A Coruña tiene que ser una ciudad viva, porque la gente tiene la cualificación necesaria para hacerlo, aunque no recibe el apoyo necesario.

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