Xulio Ferreiro, alcalde de A Coruña, con los socios de Tranvías en una imagen de archivo/ Compañía de Tranvías

Xulio Ferreiro maniobra para evitar un choque judicial con la concesionaria del bus

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El Concello de A Coruña descarta la remunicipalización y negocia un cambio en las condiciones del servicio tras dar por extinguida la concesión

Rubén Rodríguez

Economía Digital

Xulio Ferreiro, alcalde de A Coruña, con los socios de Tranvías en una imagen de archivo/ Compañía de Tranvías

en A Coruña, 01 de junio de 2017 (20:11 CET)

El Concello da Coruña ha abierto un proceso de negociación con la concesionaria del bus urbano, que tiene como último objetivo cambiar las condiciones del servicio y alargar el periodo concesional más allá de 2018. El Gobierno municipal ha dado por extinguida la concesión, una decisión ahora firme tras rechazar el recurso de reposición presentado por la Compañía de Tranvías.

El Concello interpreta que la normativa europea obliga a extinguir las concesiones otorgadas 'a dedo' antes del año 2.000 cuando se cumplan 30 años desde la fecha en que comenzó a operar el servicio. El convenio del bus urbano de A Coruña data de 1.987 y tiene la firma de Francisco Vázquez, por lo que en el presente curso cumplió los 30 años. Tras consultar a Bruselas, el equipo de Xulio Ferreiro se ratificó en su decisión y desestimó el recurso presentado por la concesionaria. El acuerdo rubricado por el Gobierno de Vázquez extendía la concesión hasta 2024.

El bus sigue funcionando porque las normas europeas permiten prorrogar dos años el convenio de cara a evitar que la ciudad pierda un servicio fundamental. Tras ese periodo, debería realizarse un nuevo concurso público. Sin embargo, todo indica que no será así.

Finalizados los dos años de prórroga, el Concello solicitará una autorización para prolongar el convenio y esquivar un choque judicial

Xulio Ferreiro reconoció que negocia con la concesionaria “para adaptar las condiciones de prestación del servicio al nuevo reglamento”. El objetivo último es que el periodo de diálogo desemboque en una solicitud a Bruselas para acogerse a una excepcionalidad dentro de la normativa y que autorice prolongar el convenio más allá de 2018. El alcalde considera que, de esta manera, se blindaría al Concello contra una posible reclamación patrimonial por parte de Compañía de Tranvías.

La concesionaria dijo este jueves, a través de un comunicado, que no estaba de acuerdo con la extinción de la concesión y que daría respuesta a la decisión del Concello a través de sus servicios jurídicos. Pese a todo, la relación entre Consistorio y Compañía de Tranvías es buena.

Marea Atlántica no tiene sobre la mesa la remunicipalización del servicio pasados los dos años de prórroga, como solicitó este jueves el BNG. Lo considera excesivamente costoso para las arcas municipales.

Marea Atlántica no tiene sobre la mesa la remunicipalización del servicio por considerarlo demasiado costoso y complejo para ser asumido por el Concello

El negocio del bus en A Coruña es de lo más rentable, a juzgar por los balances que presenta la Compañía de Tranvías. Factura cerca de 23 millones anuales y reparte a sus socios, liderados por la familia Prada Muradás, en torno a dos millones en dividendos al año.

Así ha sucedido al menos desde 2010. Según la memoria de la concesionaria depositada en el Registro Mercantil, la remuneración a los accionistas ascendió a 2 millones en 2010, 2011, 2012 y 2013. Esta partida ascendió a los 2,2 millones en 2014 y 2015. En conjunto, la concesionaria repartió 12,4 millones entre los socios en seis años.

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