Solo la mitad de los dependientes gallegos recibe las ayudas, según UGT

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El sindicato denuncia que desde 2012 hay 5.363 personas menos con derecho a atención y 2.150 dependientes han perdido las ayudas

Beatriz Mato, conselleira de Traballo e Benestar, y Núñez Feijóo | EFE

08 de agosto de 2014 (16:48 CET)

Ha estallado con virulencia en Galicia, una vez más, el debate sobre las ayudas a la dependencia a raíz de que Núñez Feijóo reconociera en Santiago que se estaban aplicando recortes, pero que venían impuestos por la reforma de la normativa que llevó a cabo el gobierno de Mariano Rajoy. El presidente de la Xunta se defendió diciendo que en 2009 eran 14.000 gallegos los que recibían ayudas y en la actualidad son 39.000.

El PSdeG, partido que presume de paternidad de la ley y ondea la bandera de lo social en el debate político, acusó al Gobierno gallego de desmantelar el proyecto. Y desde entonces, unos y otros, se cruzan acusaciones. En la disputa ha entrado también el sindicato UGT, que difundió este viernes un informe realizado a partir de los datos del Imserso y el Observatorio de la Dependencia. Según el sindicato, solo el 48% de las personas con dependencia reconocida en Galicia reciben algún tipo de ayuda. Es decir, menos de la mitad.

El efecto de los recortes

Para la central se ha pasado de un programa de “protección social” a un “sistema meramente asistencialista”, con reducciones en el nivel mínimo de protección, disminuciones de las cuantías a percibir por los beneficiarios y aumento del copago. Esas serían las consecuencias de la reforma normativa del año 2012, que el Ejecutivo defendió como la manera de extender las ayudas, aún asumiendo rebajas en las cuantías de los que ya las percibían.

Las cifras que maneja UGT reflejan un efecto contrario. Habría en Galicia 5.363 personas menos con derecho a atención respecto a aquel año, mientras que el número que recibe la prestación “realmente” habría bajado en 2.150 personas. El balance, resume el sindicato, es que solo 37.957 dependientes reciben las ayudas de un total de 79.588.

Informe del Tribunal de Cuentas


Eleva notoriamente los últimos datos presentados por el Tribunal de Cuentas , que fiscalizaba hasta diciembre de 2013 la aplicación de la Ley de Dependencia. Galicia sacaba buena nota en plazos de tramitación y asignación y extensión de las ayudas. Si bien, cuentas daba algún tirón de orejas a la Xunta.

El más claro era que 18.106 personas con el derecho a recibir una prestación, reconocida por la propia Xunta, seguían esperando que llegase la ayuda. Este número representaba el 31,8% de los dictámenes favorables y dejaba a Galicia con el peor balance de España, después de Canarias y Murcia.

‘Paguitas’ o servicios de calidad


Los efectos más palpables de la reforma normativa se perciben, como casi siempre, en los hogares. Los nuevos criterios a la hora de baremar las necesidades familiares, que contabilizan el patrimonio o la renta del dependiente, ha provocado que las familias reciban cartas con los recortes a aplicar en las ayudas que reciben. De ahí que la tensión esté a flor de piel.

La conselleria de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, descartó compensar con las arcas autonómicas la rebaja ya que su departamento ya destina el 60% de sus fondos a la Ley de Dependencia.

Mato recordó que el dinero no es para la familia, sino para el dependiente, y apostó por el despliegue de servicios de asistencia de calidad, “que suponen un esfuerzo económico mayor que hacer llegar paguitas a las familias”.

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