Sánchez se ofrece a Puigdemont sólo para reformar la Constitución

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El líder del PSOE rechaza el referéndum que reclama el presidente catalán, pero le brinda diálogo para resolver el problema de la financiación y le pide que se sume al "cambio político en España"

Pedro Sánchez y Carles Puigdemont al inicio de la primera reunión entre ambos en el Palau de la Generalitat / EFE

Barcelona, 15 de marzo de 2016 (14:39 CET)

Pedro Sánchez se ha regalado una imagen de gran carga simbólica, pero el PSOE no asumirá el referéndum de autodeterminación que le pide el gobierno catalán. El líder socialista ha mantenido una entrevista con el President Carles Puigdemont en el Palau de la Generalitat, con una apuesta por "el diálogo" y por "la renovación del marco de convivencia", pero respetando la "legalidad". Para Sánchez la hoja de ruta de Junts pel Sí es "ilegal, unilateral y la mayoría de catalanes no la abrazan". Otra cosa es la reforma de la Constitución, que le ha ofrecido a Puigdemont, para afrontar "un cambio político en España".

Aunque Ciudadanos había especulado con la posibilidad de que Sánchez pudiera acercarse a las tesis de Puigdemont, el líder socialista ha querido mostrar sus cartas al presidente catalán.


Unión por el cambio

Consciente de que no tiene nada atado, y de que no será presidente del Gobierno si Podemos no accede a, como mínimo, una abstención, Sánchez ha viajado a Barcelona para ofrecer un cambio político que pudiera atraer a los nacionalistas. "Los resultados del 20 de diciembre en Cataluña demostraron que la sociedad catalana apostó por el cambio –la primera fuerza política fue la marca catalana de Podemos-- y creo que se puede renovar el marco de convivencia si nos unimos", ha asegurado en su comparecencia posterior al encuentro con Puigdemont.

Sánchez se ha comprometido a poner en marcha ese proceso de reforma constitucional, a través de una subcomisión en la comisión constitucional del Congreso. El líder del PSOE ha negado que le haya pedido a Puigdemont el apoyo de Junts pel Sí en el Congreso, para su investidura y ha limitado la entrevista en la necesidad de todos los partidos de "encontrar vías de encuentro, de apostar por el diálogo y el acuerdo".

El constraste con Rajoy

Lo que pretende ahora el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno es ofrecer esa imagen del diálogo con los presidentes autonómicos, y, especialmente, con Cataluña. Por ello, no se ha olvidado de pedir a Mariano Rajoy que también se reúna con Puigdemont, dejando claro que "llega tarde, como siempre". 

Tras la entrevista con Puigdemont, Sánchez se reunirá con el presidente de la Comunitat Valenciana, Ximo Puig, después de hacerlo también con el presidente de Aragón, en una gira que le llevará por distintas comunidades.


Hoja de ruta intacta, por ahora

La portavoz del Govern, la consellera Neus Munté, ha asegurado, en nombre de Puigdemont, que no se han tratado cuestiones del gobierno catalán en detalle, porque Sánchez "sigue siendo el candidato de un partido a la presidencia del Gobierno", sin responsabilidades de gobierno.

Puigdemont ha insistido, según Munté, en dos cuestiones: "no hay una crisis de convivencia en Cataluña, como apuntó el líder del PSOE, y Sánchez ha tomado nota sobre ello", y que la sociedad catalana está "a favor" de un referéndum de forma mayoritaria, como apuntan las encuestas del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO). 

Munté ha señalado que, "aunque la hoja de ruta del Govern sigue vigente, nunca se ha abandonado la idea del referéndum", en relación a una posible oferta del Gobierno central que aceptara esa posibilidad. Ese es ahora el objetivo del soberanismo, para lograr un precedente, aunque se perdiera esa consulta, "respetaríamos el resultado fuera el que fuera", con la idea de que Cataluña fuera reconocida como sujeto político y jurídico. 








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