Rajoy resiste la presión y huye del rescate

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DEUDA SOBERANA

Rajoy, durante el debate de los presupuestos en el Congreso. EFE/J.J. Guillén

05 de diciembre de 2012 (21:20 CET)

Empresarios, políticos de distinto signo y analistas de mercados coinciden. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con su peculiar modo de afrontar las situaciones adversas, ha aguantado la presión y ha alejado la amenaza del rescate. Y el Tesoro, además, va colocando deuda, avanzando las necesidades del próximo año, una vez cubierta la financiación del 2012.

¿Optimismo? Ninguno. Simplemente Rajoy está jugando sus cartas, con cierta habilidad. Es el análisis de Soledad Pellón, estratega de mercados de IG. También comparte esa idea el analista de Renta 4, Alejandro Varela.

Rajoy, escudado en la posibilidad de que el Banco Central Europeo pueda activar su plan de compra masiva de deuda en el mercado secundario, ha ido disuadiendo a los mercados, que han mantenido una cierta calma en los últimos meses.

La frontera de los 400 puntos

Esa situación, que ha dejado la prima de riesgo española ---la diferencia respecto al bono a diez años de la deuda alemana—por debajo de los 400 puntos, ha permitido alejar el fantasma del rescate, pese al repunte de este miércoles, que la situó, de nuevo en esa frontera.

Esa posibilidad ha sido reclamada una y otra vez por instituciones, patronales y los principales empresarios españoles. Y, si es cierto que un rescate podría relajar mucho la prima de riesgo, y por tanto, la financiación de la deuda española, también es verdad que dejaría a Rajoy maniatado, con un desgaste político casi definitivo.

Rajoy ha pedido a cambio de solicitar ese rescate, que, en realidad, sería una línea de crédito que podría ofrecer el fondo de rescate europeo, que la prima de riesgo se reduzca en 200 puntos.

Si se presentara esa garantía, el presidente del Gobierno actuaría de inmediato, como este miércoles publicó The Wall Street Journal.

La garantía que pide Rajoy

Pero, ¿puede ofrecerse esa garantía, por parte del BCE, que preside el italiano Mario Draghi? Alejandro Varela, de Renta 4, ve “complicado” que se pueda ofrecer, sin más, esa posibilidad. Pero también señala que el banco central de Suiza actúa para que el franco suizo no se sobrevalore respecto al euro. Y fija límites a esa posible sobrevaloración.

Los bancos centrales han servido, históricamente, para actuar en determinadas direcciones. Y lo hace el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal de Estados Unidos.

En cualquier caso, Soledad Pellón avala la estrategia de Rajoy. “No me parece mal lo que ha intentado, pero el problema es si se puede descartar por completo o no el rescate”. Pellón considera que una prima de riesgo en 400 puntos es todavía muy alta, y que parece que el Gobierno se resigne a pagar la deuda con un interés elevado.

Un ajuste duro

Con el bono a diez años al 5,4%, Alejandro Varela considera que, efectivamente, es alto, pero “no es una barbaridad”, en comparación con los países rescatados, como Grecia.

La cuestión es que el avance que el Gobierno ha conseguido en los últimos meses, como la reestructuración financiera, el control efectivo del déficit –aunque se pueda superar la previsión del 6,3% para este año-- comporta un ajuste enorme en la economía española, que la ha conducido a la recesión. Varela reconoce las consecuencias del ajuste, pero considera que “por lo menos se han identificado los problemas y se corrige el rumbo”.

4.500 millones en bonos


El Tesoro colocó este miércoles 4.250 millones de deuda, aunque el objetivo era de 4.500 millones, en bonos con vencimientos en 2015, 2019 y 2022. En este último plazo, el más importante, la rentabilidad de la deuda ha caído al nivel más bajo desde septiembre de 2011.

A dos años, la rentabilidad de la deuda es del 2,87% y a cinco años del 4,26%. Pero la de este miércoles es ya la tercera emisión de deuda que anticipa las necesidades de financiación del 2013. Según Soledad Pellón, este interés en colocar deuda para el año que viene, “demuestra que Rajoy no piensa en pedir el rescate”.

Pellón hace referencia a que, con una línea de crédito que aportara el fondo de rescate europeo, los intereses serían mucho más bajos. Pero Rajoy prefiere seguir desafiando a los mercados, y, mientras quieran deuda española, no hay razones, entiende el presidente del Ejecutivo español, para pedir el rescate.

La decisión de Draghi

El BCE celebra este jueves su última reunión del año. Y Mario Draghi no prevé, según los analistas, modificar los tipos de interés, que están en su mínimo histórico, en el 0,75%. Tampoco se prevé que Draghi pueda reorientar su discurso.

Para el presidente del BCE todo está dispuesto. Su plan para comprar deuda está listo. Pero todo depende de los propios países. España primero, e Italia después. Rajoy, en cualquier caso, aguanta.
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