Putin ataca ahora a Danone y Pepsico

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El Gobierno ruso acusa a las multinacionales de usar productos de mala calidad en el país

El presidente ruso, Vladimir Putin, responde a las sanciones de Bruselas

Barcelona, 02 de diciembre de 2014 (12:28 CET)

El contraataque ruso a las sanciones de Occidente se ha centrado ahora en dos de las multinacionales más poderosas del planeta, la francesa Danone y la estadounidense Pepsico. El Gobierno de Vladimir Putin ha acusado a ambos grupos de adulterar con productos de mala calidad los alimentos que venden en el país.

El Ejecutivo ruso ha asegurado a los medios del país que con estas prácticas las compañías internacionales fijan precios más bajos que los productores nacionales, que están condenados al cierre. El ministro de Agricultura, Nikolaï Fedorov, ha cargado duramente contra Unimilk, la filial rusa de Danone, y Vimm Bill Dann, propiedad de Pepsico: "En estos productos extranjeros hay un máximo del 20% de ley verdadera, el resto es aceite de coco, palma y otros aditivos".

Danone se defiende

El gigante francés de la alimentación ya ha movido ficha ante esta acusación. Ha publicado una carta pública en la que exige un desmentido a los responsables de Agricultura del Gobierno de Putin por publicitar "informaciones falsas". La compañía recuerda que ha pasado con éxito todos los controles a los que le ha obligado la institución rusa dedicada a la protección de los consumidores, Rospotrebnadzor.

Pepsico ha declinado contestar, por ahora, las acusaciones del Kremlin.

McDonald's, la primera víctima

Vladimir Putin inició su cerco a las grandes compañías occidentales tras la decisión de la Unión Europea de sancionar el país por su implicación en la crisis de Ucrania. Las penalizaciones son económicas e incluyen la restricción del acceso a la financiación en los mercados de capitales europeos a varias empresas del país, como las petroleras y las compañías de defensa. Entraron en vigor en septiembre.

McDonald's fue el primer damnificado. El Gobierno ruso decidió cerrar varios establecimientos de la cadena en agosto acusándole de no cumplir con los estándares mínimos de salud en los productos que servía. El local más grande de la compañía en el país pudo reabrir sus puertas en noviembre tras tres meses cerrado.

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