Puigdemont y Junqueras no han querido cargar con la acusación de ser unos gallinas en el proceso independentista. Efe

Puigdemont vs Junqueras: Nadie me llama gallina

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Josep Martí reconstruye para ED Libros el duelo entre Carles Puigdemont y Oriol Junqueras basado en no tener que soportar la acusación de ser un tibio

Marcos Pardeiro

Puigdemont y Junqueras no han querido cargar con la acusación de ser unos gallinas en el proceso independentista. Efe

en Barcelona, 09 de abril de 2018 (05:00 CET)

Las tensas relaciones entre Carles Puigdemont y Oriol Junqueras explican, en buena parte, el momento que atraviesa la política catalana. El ex presidente y el ex vicepresidente de la Generalitat libraron una cruda competición durante los últimos meses de su gobierno movida por un solo empeño: demostrar que ninguno de ellos se acobardaba y que ambos estaban dispuestos a seguir adelante con el proceso de independencia.

"El balance de esta competencia es negativo. Nadie quería quedarse con el sambenito de ser el tibio. Siempre había que seguir adelante porque nadie quería quedarse con la etiqueta del traidor. Que nadie frene y que todos aceleren", escribe Josep Martí en Cómo ganamos el proceso y perdimos la república, la última publicación de ED Libros.

Josep Martí dibuja en 'Cómo ganamos el proceso y perdimos la república' a un Puigdemont sordo ante cualquier alternativa al 1-O

Martí, antiguo secretario de Comunicación de la Generalitat y buen conocedor de las maniobras soberanistas, es crítico con este duelo a tumba abierta entre las principales fuerzas soberanistas, condicionadas en todo momento por la ANC y Òmnium, verdaderos "guardianes de las esencias" del independentismo. "Mientras sigan actuando así estarán siempre ante la amenaza de despeñarse por culpa de una competencia extrema, el chicken game (juego del gallina)", advierte.

El autor reconstruye el sprint final del gobierno de Puigdemont y dibuja a un presidente de la Generalitat sordo ante cualquier tipo de alternativa que no fuera culminar el referéndum del 1 de octubre y la desconexión. "Puigdemontestaba firmemente comprometido con el referéndum y ya no atendía requerimientos y sugerencias que significasen plantear una alternativa", describe.

El teatro: "Se mentía abiertamente"

Su narración se detiene en varios momentos clave de aquellas semanas previas al 1-O y discute el advenimiento, casi fantástico, de la república catalana cuando no había nada a punto. "Se suponía que de inmediato iban a construirse las estructuras de Estado que harían posible que cuando llegara el momento la desconexión de España no provocara ningún quebranto. Este último punto, sencillamente, era puro teatro como bien sabe cualquier persona que conozca la Generalitat", explica.

Según Martí, "esa es una de las fantasías que más daño ha hecho a la credibilidad del proceso y que mayor frustración puede generar entre los ciudadanos soberanistas". En este punto, el autor se muestra particularmente severo: "Cuando en vísperas del referéndum convocado por Puigdemont se organizaban actos en todos los municipios de Cataluña para explicar que todo estaba a punto para la desconexión se mentía abiertamente".

Una consejera de Puigdemont estuvo a punto de precipitar la caída del gobierno

A lo largo de Cómo ganamos el proceso y perdimos la repúblicaJosep Martí se detiene en los momentos de mayor tensión del gobierno de Puigdemont y Junqueras una vez lanzado el referéndum unilateral.

Son imprescindibles los episodios sobre las contradicciones internas y el momento en que el gobierno se sitúa al borde del abismo, a un solo paso de caer definitivamente si no fuera porque una de las entonces consejeras repensó su estrategia. Vale la pena su lectura sin spoilers.

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