Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) realizan labores de desinfección en la residencia de mayores San Carlos de Celanova (Ourense), que se ha convertido en el principal foco de COVID-19 en una instalación de estas características en Galicia

Portugal, Asturias, León... Alerta roja en las fronteras de Galicia

La Xunta rehúsa, de momento, pensar en un confinamiento domiciliario, mientras que las limitaciones se incrementan en su frontera por la presión asistencial

El comité clínico que asesora a la Xunta de Galicia en materia sanitaria volverá a reunirse este martes para analizar el impacto que está teniendo el cierre perimetral de las ciudades gallegas en la evolución de los contagios del Covid-19. El Gobierno gallego tomó la decisión, el pasado viernes, de limitar la movilidad de casi la mitad de la población de la comunidad. A pesar de la medida, de momento, tanto el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, como el propio presidente, Alberto Núñez Feijóo, se resisten a valorar restricciones más duras que pasen por un confinamiento domiciliario como el de abril. A pesar de que esa posibilidad es ya una realidad en otros territorios (como Francia, Reino Unido o Portugal), el Ejecutivo autonómico sostiene que los datos de presión asistencial dan un margen más amplio a la comunidad.

No obstante, lo cierto es que, de nuevo en esta segunda ola, Galicia ve como la alarma se dispara en sus fronteras. Este domingo, tanto Castilla y León como Asturias han anunciado un nuevo endurecimiento de medidas, debido, en este caso sí, a que comienzan a sufrir saturación hospitalaria por causa del coronavirus. También el sábado, el primer ministro de Portugal, António Costa, informó a la nación de la necesidad de aplicar confinamientos domiciliarios (no tan severos eso sí, como en abril) a partir del próximo 4 de noviembre en todos aquellos municipios en donde la tasa de contagio en los últimos 14 días supere el número de 240 por cada 100.000 habitantes. De esta medida, y con los datos del fin de semana, 121 ayuntamientos lusos se verán afectados por este 'confinamiento cívico', que alcanza al 70% de la población del país debido a que incluye a las grandes capitales de Oporto y Lisboa. El pasado viernes, la tasa en Galicia a 14 días era de 280 contagios por cada 100.00 habitantes. La Xunta, no obstante, hace hincapié en que en la comunidad existen muchos municipios del rural que apenas registran casos de Covid. Las cifras de la comunidad gallega, por tanto, están lastradas en buena medida por el crecimiento de los contagios en la Galicia urbana.

Mañueco: "De casa al trabajo y del trabajo a casa"

Este domingo, el presidente de la Junta de Castilla y León, el popular Alfonso Fernández Mañueco, indicó su intención de aplicar nuevas medidas restrictivas si la curva de la pandemia no baja en la comunidad, que ya cuenta con toque de queda implantado y con movilidad limitada por confinamiento perimetral. Esta comunidad ha logrado contener la cifra de contagiados durante las últimas 24 horas, al notificar 1.556 casos nuevos frente a los 2.186 del sábado, pero la cifra de fallecidos ha crecido al pasar de 22 a 26.

Aunque no ha querido adelantar las medidas que baraja, sí ha pedido la colaboración del Gobierno de Pedro Sánchez. "No puede echarse a un lado", dijo, para insistir, en la misma línea que Feijóo, que es necesario articular cuanto antes "un instrumento jurídico intermedio que permita no tener dificultades con la ratificación de los tribunales de justicia". Mañueco ha apelado a la "responsabilidad individual" y a un "confinamiento inteligente" basado en la máxima restricción de movimientos no solo entre comunidades autónomas, sino también entre municipios y ciudades de la misma provincia. "Ir del trabajo a casa, de casa al trabajo, tener los menos encuentros posibles". 

En cuanto a la cobertura de médicos para atajar la situación, ha apostado por la recuperación de facultativos ya jubilados e incluso anticipar la labor de los MIR de los últimos cursos, "algo imprescindible en una situación excepcional".

Asturias entra en nivel 4 de alerta

En el caso de Asturias, es precisamente el aumento de la presión asistencial y del número de contagios por Covid-19 lo que ha elevado de tres a cuatro el nivel de alerta en la comunidad. El Gobierno de Adrián Barbón ha anunciado que adoptará medidas de manera inmediata para restringir la movilidad y las interacciones sociales.

Hasta el momento, Asturias tiene establecido un cierre perimetral de toda la comunidad autonóma y una limitación de la movilidad, además, en sus tres principales municipios: Oviedo, Gijón y Avilés. El toque de queda instaurado es de 00.00 (tienen una hora más que en Galicia) a 06.00 horas y hay prohibición de mantener reuniones con más de seis personas. El cierre de la hostelería en este caso está marcado a las once de la noche.

"Situación crítica"

El anuncio de las nuevas restricciones se ha hecho en una jornada en la que se han sumado 10 nuevos fallecimientos, cuatro más que el viernes, 73 hospitalizaciones, trece de ellas en unidades de cuidados intensivos y 282 nuevos contagios. Con este incremento de ingresos, hay hospitalizados en planta 534 pacientes positivos en coronavirus o sospechosos de tenerlo, y 92 más en camas de UCI. El incremento asistencial es lo que hace que la región esté, según el Principado, en una situación "crítica".

"La presión asistencial en algunos hospitales plantea la necesidad de poner en marcha nuevas medidas de contención y por eso las autoridades sanitarias están trabajando en la definición de nuevas medidas que serán consensuadas con el Ministerio de Sanidad y el comité de crisis de Asturias", avisan. Las nuevas medidas, que se activarán a la mayor brevedad posible, "estan orientadas a intensificar la disminución de la movilidad y de la interacción social, así como evitar el aumento de casos que conlleven una repercusión en el sistema sanitario", advierten.

Portugal confina municipios de la raya

Los anuncios de los últimos días indican que la presión asistencial va a ser clave a la hora de aplicar incrementos de restricciones. La saturación de los hospitales ha sido uno de los principales argumentos esgrimidos por Portugal a la hora de justificar las nuevas limitciones. Entre los ayuntamientos lusos que quedarán confinados hay varios que son limítrofes con la comunidad gallega

Este domingo, el país vecino contabilizó una caída en los datos de contagios y muertes diarias por Covid (3.062 casos y 37 fallecidos). No obstante, la cifra de hospitalizados batió un nuevo récord de toda la pandemia. Según el balance divulgado por la Dirección General de Salud (DGS), hay un total de 2.122 pacientes con Covid-19 en los hospitales, 150 más que un día antes.

Aunque el virus crece en todas las regiones del país, el foco de la pandemia se mantiene sobre todo en el norte, donde se registraron más de la mitad de los casos de las últimas 24 horas, seguido de Lisboa y Valle del Tajo. Portugal prevé que la presión en los hospitales siga subiendo -según cálculos divulgados por el Ministerio de Sanidad esta semana, espera superar los 3.000 hospitalizados el día 4 de noviembre, con más de 440 pacientes en UCI-, por lo que el Gobierno acaba de tomar nuevas medidas para frenar el avance del virus.

El modelo de confinamiento portugués, que ya aplicó en marzo y abril, se basa en un "deber cívico" de permanencia domiciliaria, por lo que sólo se deberá salir de casa para actividades esenciales como trabajar, estudiar, hacer compras o ayudar a personas dependientes, aunque no se contempla régimen sancionador.

La diferencia con la situación de hace seis meses es que esta vez las escuelas, tiendas y restaurantes permanecerán abiertos -hasta las 22.00 horas locales el comercio y media hora más la hostelería- e incluso se permitirán espectáculos culturales que cumplan con las normas sanitarias.

¿Galicia aguanta?

De momento, y a pesar de los cierres perimetrales de las ciudades, las autoridades gallegas sostienen que la comunidad puede aguantar sin pensar en confinamientos domiciliarios. ¿Por qué? Los datos no son buenos: la comunidad registró este domingo un nuevo récord de 785 nuevos contagios, superando los 9.000 casos activos. Sin embargo, asegura el Ejecutivo de Alberto Núñez Feijóo que la presión hospitalaria está controlada. Eso sí, como concedió el propio Comesaña, los datos son buenos, "pero ya lo fueron más". 

En los últimos 15 días, Canarias ha sido la única comunidad que ha logrado bajar sus datos de presión hospitalaria a causa del Covid desde el 14,39 % registrado el 15 de octubre al 10,61 % del día 30. El umbral marcado por el Gobierno Sánchez como de extremo riesgo es de un 25%.

Los índices de Galicia, con un 9,78%, son de los más bajos de España. Sin embargo, su ascenso es preocupante, ya que cuando comenzó la quincena estaba en un 5,88%.
 

Un artículo de C. Díaz Pardo

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