Ofensiva gallega contra la dirección de Navantia

stop

Cargos del PP piden “ceses” en la cúpula del astillero público tras regresar de vacío de la reunión con su presidente, José Manuel Revuelta

Protesta de cargos del PP gallego ante la sede de la Sepi | EFE

29 de noviembre de 2013 (04:34 CET)

Navantia no puede garantizar carga de trabajo para los astilleros gallegos. Esa es la conclusión que transmitirán los alcaldes y altos cargos del Partido Popular que se desplazaron a Madrid para reunirse con el presidente del astillero público, José Manuel Revuelta. Del encuentro, que alcanzó las tres horas de duración, el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, extrajo un escueto resumen: “No se nos ha garantizado carga de trabajo, lo que reitera la ineficacia de la dirección de Navantia”.

Esa es la diana que ha encajado la mayoría de los disparos de la jornada. La comitiva encabezada por Rey Varela, -- junto a otros cargos municipales del PP de Cerdido, Valdoviño, Neda, Fene, Cabañas y Pontedeume, así como el presidente de la Diputación de A Coruña, Diego Calvo; los parlamentarios gallegos Miguel Tellado e Hipólito Fariñas y el senador Juan Juncal-- pidió a Revuelta que retire el plan estratégico 2014-2018 que presentará el día 4 de diciembre al consejo de administración de Navantia, o bien, que garantice carga de trabajo y el mantenimiento de los empleos en Ferrolterra. No consiguieron, según afirman, ninguna de las dos cosas y regresan a Galicia asegurando que no pedirán dimisiones en la cúpula de Navantia, sino, directamente, ceses.

Revuelta, en el centro de las críticas


Así se lo transmitirán al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que había bendecido su viaje y la curiosa protesta protagonizada por concejales y alcaldes de su partido a las puertas de la sede de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), donde se celebró la reunión. La movilización, contra la dirección de una empresa pública controlada por un Gobierno de su mismo color político (PP), comenzó demandando carga de trabajo y acabó pidiendo la dimisión del presidente de Navantia.

José Manuel Revuelta, que lleva año y medio en el cargo y asumió todas las funciones ejecutivas en el grupo el pasado junio --cuando dimitió su consejero delegado, Jaime de Rábago-- se ha convertido en la diana perfecta. La prolongada sequía de contratos en el naval ferrolano, la demora en la adjudicación de los floteles de Pemex y la pifia en la pugna por los cuatro gaseros de Repsol y Gas Natural no han ayudado al presidente de Navantia, que podría acabar su etapa al frente del astillero con el nuevo plan estratégico. Las críticas son duras y el coste político asumible.

Por el momento, en Galicia comienzan a amontonarse los gestos de despecho. A la crítica abierta de los alcaldes de Ferrolterra --una comarca vertebrada por el naval que acumula 12 puntos de paro más que el resto de Galicia-- se suman los mensajes de Feijóo, que lamentó que los actuales gestores, y los anteriores del Gobierno socialista, no consiguieran un solo contrato para el naval, y pidió a la dirección de Navantia que compitiese en precio con las empresas asiáticas.

Aferrados a los gaseros

¿Qué responden en Navantia? El astillero público mide sus declaraciones con cuentagotas. Se ha limitado a manifestar que continúa luchando por los cuatro gaseros de Stream, la sociedad participada por Gas Natural Fenosa y Repsol. “La dirección de Navantia les reiteró (a los cargos del PP gallego) que la empresa sigue trabajando para construir los barcos gaseros en España. La compañía presentó una oferta firme en plazo, y ha hecho un gran esfuerzo para ofertar unas condiciones competitivas con respecto a las mejores ofertas del mercado internacional”, transmitió.

Este trabajo, en realidad, depende de las negociaciones que mantiene el Gobierno con Gas Natural y los armadores, la gallega Elcano y el grupo noruego Knutsen, que han reiterado que los barcos se construirán en Asia, concretamente en Corea y Japón.

El plan de la Xunta

De escaparse este contrato, los astilleros ferrolanos mantendrían como última esperanza el flotel de Pémex, prometido hace ya más de año y medio. Los trabajos del segundo LHD para la Real Marina Australiana concluirán este diciembre y otros quinientos operarios podrían quedarse en el paro.

La Xunta, que ha pedido a la dirección de Navantia que separe las cuentas de resultados de sus tres plantas (Ferrol, Cartagena y Cadiz) para medir la eficiencia de cada una, ha puesto sobre la mesa una batería de propuestas para impulsar el sector. Una especie de plan para los astilleros gallegos remitido a la Sepi para que, a su vez, lo incluya en el plan estratégico para Navantia. Entre las líneas maestras del Gobierno gallego está la apertura de los terrenos ociosos a la entrada de capital privado que pueda generar actividad vinculada, por ejemplo, a la eólica marina o el off-shore. Un plan dirigido a la SEPI y a la planificación futura del grupo de astilleros, pero al margen de la dirección actual de Navantia.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad