Ángeles Vázquez, conselleira de Medio Rural, en su visita a Serrerías Rodríguez, en Valga / Xunta

La Xunta invertirá 2.500 millones en la reforma del monte gallego

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El borrador del nuevo plan forestal prevé destinar a los incendios el 35% del presupuesto, la misma cifra que a la dinamización económica del monte

en A Coruña, 26 de diciembre de 2017 (05:00 CET)

La Consellería de Medio Rural ha presentado en sociedad el primer borrador del nuevo plan forestal, la reforma de la incumplida hoja de ruta que dejó el Gobierno de Manuel Fraga en 1.992, pues las partidas asignadas en el documento, un 3% del presupuesto autonómico, nunca llegaron a movilizarse. El nuevo texto se presentó a los agentes de la cadena de valor este diciembre bajo la perspectiva de que, antes de que finalice el primer trimestre del año, puedan hacer sus contribuciones.

En el sector forestal han tomado con cautela el documento, para el que solicitan en su versión definitiva que parta de un consenso político y social, que garantice las partidas presupuestarias necesarias para cumplirlo y que cuente con medidores y mecanismos de control sobre su desarrollo. Es decir, que se cumpla en la práctica lo que se diseñe sobre el papel.

Desarrollo económico y lucha contra los incendios

En sus trazos más gruesos, el plan se fundamenta en una inversión próxima a los 2.500 millones en 20 años, sobre cinco ejes de actuación. La “contribución a la conservación de la naturaleza y la prestación de otros servicios ambientales”, todo lo que tiene que ver con la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático, tiene asignado entre el 20% y el 25% del presupuesto. El desarrollo de la cultura forestal (silvicultura) se lleva entre el 5% y el 10%; mientras que la planificación y reforma administrativa tendrá asignados menos del 5% de los fondos.

Las partidas más gruesas se la llevan los ejes centrales del plan. Por un lado, la lucha contra los incendios, donde está también incluida parte de la sanidad forestal, a la que se asigna entre el 30% y el 35% del presupuesto. La dinamización económica del monte así como la reforma de la estructura de la propiedad, caracterizada en Galicia por un intenso minifundismo, absorberá entre el 32% y el 35% de los fondos.

Incremento progresivo de la inversión

Dicho en números, la Xunta prevé invertir en los próximos 5 años 573 millones en la transformación del monte gallego. En el siguiente quinquenio, hasta 2027, serán 602 millones. Hasta 2032 invertirá otros 633 millones; mientras que los 20 años del plan se cerrarán con otra partida de 665 millones. De cumplirse, implicaría un incremento anual y progresivo de un 1%.

Las fechas para el desarrollo del plan, claro está, están todavía en el aire, pues el borrador debe esperar a las contribuciones del sector y después conseguir lo que todavía parece más difícil, un consenso político para su desarrollo a lo largo del tiempo.

Multiplicar por 15 las agrupaciones de propietarios

Las medidas específicas para cada eje son de lo más diversas y van desde la creación de manuales de buenas prácticas en silvicultura hasta la actualización del inventario forestal, pasando por la creación de una red de parcelas forestales de alto valor genético en terrenos “preferentemente” públicos.

Entre ellas, destaca la pretensión del Gobierno gallego de potenciar las sociedades de gestión conjunta del monte, las SOFOR, una de las herramientas infrautilizadas del plan forestal. Actualmente hay diez constituidas (aunque solo cinco activas), que gestionan 1.500 hectáreas.

En dos décadas, la Xunta prevé que se constituyan entre 150 y 200, que tengan bajo gestión una superficie próxima a las 30.000 hectáreas. Esta es una de las medidas contra el minifundismo que Medio Rural pretende impulsar mediante incentivos fiscales y ayudas.

Plan de fomento de la biomasa

El documento también prevé la implantación de un plan de fomento de la biomasa en coordinación con la Estratexia de impulso á biomasa 2014-2020 que ya desarrolla el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA). El objetivo era multiplicar por tres el consumo de energía procedente de la quema de biomasa.

La Xunta prevé la continuidad de este desarrollo acompañándolo de un corpus normativo que regule e incentive los aprovechamientos. 

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