Merkel se impone a Sarkozy y preparan la unión fiscal

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CRISIS DEL EURO

La cancillera Angela Merkel con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y el primer ministro italiano Mario Monti

24 de noviembre de 2011 (18:02 CET)

La subasta de deuda alemana del miércoles, que los expertos del sector tachan de desastrosa porque no se pudo colocar el 40% del papel, no ha pasado factura a la fuerza de la cancillera, Angela Merkel, en el timón de la eurozona. Este jueves, la política germana se ha impuesto a su homólogo galo, Nicolás Sarkozy, y ha conseguido que Francia y Alemania presenten “en los próximos días” una reforma profunda de los tratados de la Unión Europea (UE).

En rueda de prensa, ha anunciado que la modificación pasará por una mayor colaboración política y por la unión fiscal que los germanos tildan de necesaria para superar la crisis del euro, y deja de lado la emisión de deuda europea que defiende Sarkozy. “No es una buena señal para los mercados [...] no es la solución adecuada”, ha afirmado Merkel. Mientras, el presidente francés ha evitado pronunciarse sobre esta cuestión y se ha limitado a señalar la gran preocupación del Elíseo en este momento: la triple A de Francia está amenazada por el agravamiento de la crisis.

El encuentro ha tenido lugar en Estrasburgo y también ha estado presente el nuevo primer ministro italiano, Mario Monti. El sustituto de Silvio Berlusconi ha sido el único que ha defendido los también denominados bonos de estabilidad, aunque con una precisión para no enfadar a la capitana del navío: “Su contribución siempre debe producirse dentro de una unión fiscal".

Para tranquilizar a los mercados, prevén reforzar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento para que se puedan imponer sanciones automáticas a los socios menos cumplidores con los límites de déficit, así como implementar los acuerdos adoptados el pasado 26 de octubre. Tras el encuentro, el diferencial del bund alemán sigue en los niveles más altos, del 2,1%.

El Banco Central Europeo no se reforma

Los dirigentes europeos también han dejado claro que no se plantean ninguna reforma del Banco Central Europeo (BCE). Ha sido Sarkozy quien ha expresado, en nombre de los tres mandatarios, toda su confianza en el regulador europeo y en sus responsables. Además, ha mostrado su respeto a la independencia de una "institución esencial". Por este motivo, ha recalcado que evitarán hacer cualquier tipo de solicitud positiva o negativa al banco central.

En cuanto al calendario de la reforma de tratados, los políticos han anunciado que se pondrá encima de la mesa de los socios antes del Consejo Europeo del próximo nueve de diciembre. 
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