Más parados, menos manifestantes

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1 DE MAYO

Manifestación del Primero de Mayo en Madrid | EFE

01 de mayo de 2013 (16:24 CET)

Los sindicatos mayoritarios en España han celebrado un primero de mayo prácticamente en familia. Sólo las calles de Barcelona han canalizado las protestas masivas contra el nivel de desempleo, que supera el 27%, la precariedad y la anemia del sistema sanitario y de protección social. El clamor contra la política de recortes de gasto público ha sido unísono en la Ciudad Condal.

A las marchas se han unido varios representantes políticos. Pere Navarro (PSC) y Albert Rivera (Ciutadans) se han dejado ver tras las pancartas.

La cifras

Las cifras son las siguientes: en la capital catalana 180.000 personas han secundado la convocatoria; en Madrid, 40.000. Ambos son datos de los organizadores. La policía rebaja el volumen a una cuarta parte. La Coruña y Valencia han sido otras capitales nucleares del 1 de mayo. Alrededor de 100.000 personas entre ambos enclaves. En términos de contabilidad popular, las centrales han perdido el respaldo de la mitad de los manifestantes del 1 de mayo de 2012.

Los sindicatos matizan que la cifra de asistentes ha sido superior a la esperada teniendo en cuenta el mal tiempo y el largo puente –hasta el próximo lunes— en Madrid.

Bangladesh


En un día más desapacible de lo normal, con paraguas y abrigos, pancartas de todo tipo y en varios idiomas, la capital española ha intentado mantener el pulso a las grandes marchas celebradas en todo el mundo. “Rajoy por mentir a la nación, pedimos tu dimisión”; “Rajoy, marrano, no llegas al verano”; “Viva Bin Laden y la CIA que lo parió” son algunas de las proclamas que se han podido leer en el Kilómetro Cero.

El recuerdo ha estado puesto, como en otras capitales internacionales, en el reciente accidente en Bangladesh. Allí 400 personas murieron en un incendio. Se trata de un ejemplo de lo que sucede en países donde el sindicalismo no está desarrollado. El 1% de los trabajadores está afiliado. El resto “están abandonados a su suerte”. Es un mensaje lanzado al unísono este jueves por los representantes de los trabajadores en todas las economías desarrolladas. Un millón de personas se han manifestado en Europa.

Clima de pacto

En España las protestas están condicionadas por la cifra del paro, las previsiones económicas y los ofrecimientos al pacto. Los sindicatos dicen estar dispuestos a ello. Pero exigen cambios radicales en la política del Gobierno. UGT y CCOO no han explicado hasta dónde están dispuestos a llegar a favor de la búsqueda conjunta de la fórmula para reactivar el empleo.

“Convoque a la sociedad española, a los partidos, a los sindicatos y a las organizaciones empresariales. Este país se merece una segunda oportunidad”, ha dicho el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, a Mariano Rajoy. “La EPA marca un antes y un después”, ha proclamado el secretario general de UGT, Cándido Méndez.

El camino equivocado

Méndez ha echado mano de la calculadora para ilustrar lo equivocado que está Rajoy. “Por cada décima menos de déficit se han creado 250.000 parados más”. El líder de CCOO ha destacado que la Confederación Europea de Sindicatos (CES) “reclama el fin de las políticas de austeridad y que se combine con estímulos”. Antes “lo hacía en soledad y ahora parece que más acompañada”, ha apostillado. “Así lo exigen 27 millones de parados en toda Europa”, ha dicho.

El gobierno español sigue, entretanto, defendiendo la reforma laboral que impulsó hace un año. Según los cálculos del Ministerio de Empleo, que dirige Fátima Báñez, sin el nuevo marco habría 600.000 parados más. Las previsiones son que España será capaz de crear empleo cuando la economía crezca al 1%  (en vez de al 2%) y que a partir de 2017 el desempleo se reducirá drásticamente. Moncloa cree que en 2019 la tasa de parados se situará por debajo del 15%.

Bruselas examina

Por ahora, los datos tangibles son que Rajoy carga en su mochila con 1,2 millones de trabajadores desocupados. El total es de 6,2 millones que se traducen en una  tasa que prácticamente cuadriplica la de las economías más avanzadas de la zona del euro. Este miércoles, Bruselas ha recibido el nuevo cuadro macroeconómico del gobierno de Rajoy. Las autoridades comunitarias estudian la revisión de las previsiones. En base a las conclusiones, a finales de este mes decidirá si relaja los objetivos de déficit.
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