Manifestantes en contra de los recortes a funcionarios tratan de entrar en el Parlamento

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Sindicatos aseguran que la Xunta les confirmó que el Gobierno regulará en breve el despido colectivo de trabajadores públicos

02 de agosto de 2012 (21:09 CET)

Varias decenas de manifestantes de los sindicatos con presencia en la administración gallega han cortado este jueves la calle de O Hórreo, en Santiago, durante más de hora y media, y han tratado de entrar por la fuerza en el Parlamento de Galicia, donde se celebraba un pleno extraordinario en que se aprobó la traslación a la comunidad del recorte de la paga extraordinaria de diciembre a los funcionarios decretada por el Gobierno central.

Los sindicatos convocantes de la protesta (CCOO, UGT, CIG, CSIF y SATSE) manifestaron no solo su rechazo a las últimas medidas tomadas con los empleados públicos sino que alertaron de que, en breve, el Gobierno aprobará un real decreto para regular el despido colectivo de empleados públicos en la administraciones de todo el Estado.

Dirección Xeral de Función Pública

Diversos representantes sindicales aseguraban que la noticia la habían recibido de fuentes de la propia Xunta, en concreto de boca del Director Xeral de Función Pública, José María Barreiro, en una reunión mantenida con él esta misma semana.
“Era algo que ya esperábamos y que teníamos en mente que se llevaría a cabo, pero esta semana nos dieron la confirmación de que se está preparando un texto por el que se podrá aplicar un ERE a personal laboral fijo de las distintas Administraciones”, explicaba Francisco Méndez, del CSIF.

“Por parte de la Administración solo hubo información verbal al respecto, no estando disponible para las organizaciones sindicales el texto de esta norma que ya está en trámite y que va a suponer en la práctica un auténtico golpe constitucional”, indican desde CIG Administración. “Abrirá la puerta al despido del personal laboral fijo y también al funcionario de carrera”, indican.

Con estas reivindicaciones se esperaba que la protesta pudiese tener momentos de tensión. Así fue. Sobre las cuatro de la tarde y para evitar que los integrantes de esta protesta entrasen en la Cámara, varios agentes de la Policía Nacional se vieron obligados a cerrar y asegurar las verjas de la entrada del Pazo do Hórreo, así como a aproximar un furgón policial a la entrada para impedir que las personas que expresaban su “indignación” por los recortes lograsen acceder.
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