Mangouras: “Nos llevaron en un féretro flotante a ahogarnos”

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El capitán del Prestige admite que detectó “corrosión” en los tanques del petrolero dos meses antes del siniestro

Greenpeace coloca una pancarta en el recinto ferial de A Coruña

13 de noviembre de 2012 (19:33 CET)

Apostolos Mangouras compareció ante la Audiencia Provincial de A Coruña, una década después de que el petrolero que capitaneaba, el Prestige, alertara a los servicios marítimos de una vía de agua en su casco, que quebró hasta hundirse 6 días más tarde frente a la costa gallega provocando una de las mayores catástrofes medioambientales del Estado.

En su declaración, reconoció que detectó “corrosión” en los tanques del lastre dos meses antes del siniestro. Sin embargo, no logró concretar por qué no alude a esta corrosión en un informe firmado por él, el 30 de octubre de 2002, en el que certificaba que "no hay defecto" en los tanques y que están "en buenas condiciones".

Mangouras, de 77 años, se enfrenta a una petición de 12 años de cárcel por daños contra el medio ambiente y desobediencia. Respondió con entereza al interrogatorio, pero rompió a llorar cuando recordó el momento del accidente. Tras un receso de diez minutos, hizo alusión a la decisión de alejar el barco de la costa gallega. "La peor de las posibles. Nos llevaban en un féretro flotante a ahogarnos", afirmó.

Estado del Barco

El hundimiento del Prestige provocó el vertido de unas 60.000 toneladas de fuel --de las casi 77.000 que llevaba el barco-- en el litoral gallego. La marea negra alcanzó las costas de Asturias, Cantabria, País Vasco y Francia.

Interrogado sobre el estado del navío, el entonces capitán dijo no sentirse “capacitado” para determinar el grado de corrosión de los tanques, el estado de la máquina o una posible sobrecarga. En esta línea, también aseguró desconocer que el petrolero tuviese prohibido operar en más de una decena de puertos, entre ellos Estados Unidos, Cuba, Líbano, Finlandia o Dinamarca. "Durante mi servicio en el barco no llegamos a estos países", sentenció.

También negó haber leído el libro de navegación del anterior capitán en el que, según la Fiscalía, se advertía de la existencia de deficiencias en el barco.

La teoría de la inmensa ola


Mangouras respondió en varias ocasiones con un “no recuerdo” a las preguntas del fiscal, Álvaro García Ortiz. Por ejemplo, al ser interpelado sobre cuestiones como un fax, de octubre de 2002, en el que, según el Ministerio Público, se advertía de tener "especial cuidado" en la comprobación del casco del buque. O cuando García Ortiz lo interrogó sobre tripulantes que, supuestamente, cobraban sueldos por debajo de los 300 euros. “No recuerdo”, dijo el capitán.

Mangouras relató como las olas que había "cubrían el buque como si fuese un submarino". Preguntado por el fiscal sobre por qué no sostuvo la "teoría de la ola inmensa" en su declaración policial ni judicial y sí lo hizo con posterioridad en el Parlamento europeo, señaló que estuvo "72 horas sin dormir y sin comer". "Al salir de la cárcel, hay cosas que se me habían escapado. Me trataron como un criminal", sentenció.

Responsables políticos

Mangouras concluyó su declaración negando que no colaborasen con las autoridades españolas o desobedeciesen sus instrucciones. “Nosotros contribuimos en todo lo que pudimos", dijo al respecto.

Mientras el capitán del Presige declaraba ante la Audiencia, activistas de Greenpeace desplegaron una pancarta en la fachada del recinto ferial Expocoruña, donde se celebra el juicio. Bajo el lema '¿Dónde están los responsables?', la pancarta mostraba los rostros del exdelegado del Gobierno en Galicia y actual director de la Policía Nacional y Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa; el ministro de Agricultura, Alimentación y Medioambiente Miguel Arias Cañete; los exministros de Fomento y Medio Ambiente, Francisco Álvarez Cascos y Jaume Matas y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

En el décimo aniversario del accidente, también se pronunció la Plataforma Nunca Máis, canalizadora, en aquel entonces, del descontento social provocado por la gestión política del Prestige, que desembocó en una marea de miles de voluntarios que colaboraron en las tareas de limpieza de las costas gallegas. Nunca Máis dijo que Mangouras era un “responsable limitado” y que “la Fiscalía no tiene una posición crítica con el Estado", en alusión a que “no están imputados los responsables de la catástrofe, salvo el exdirector general de Marina Mercante José Luis López Sors”. La plataforma también advirtió que cada 10 años se produce un siniestro similar al del Prestige frente a la costa gallega.
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