Los ayuntamientos gallegos aprietan a las eléctricas

stop

La Fegamp inicia una campaña para que ningún concello pague “nin un euro de más”

Farola solar en el ayuntamiento de Pontevedra

29 de octubre de 2012 (21:47 CET)

Los ayuntamientos gallegos están en pie de guerra contra las eléctricas. Sospechan que “no se está facturando con la necesaria transparencia”. De hecho, tanto se han recrudecido las denuncias de los concellos que desde la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) se ha tomado la decisión de solicitar información detallada a los 315 municipios de la comunidad con el objetivo de poder “articular una solución de forma coordinada y conjunta”.

Si bien en la época de bonanza, estas reivindicaciones apenas se escuchaban, con una crisis que, a nivel de administraciones, se ceba especialmente con los entes locales, los ayuntamientos han comenzado a alzar la voz. Las quejas contra las compañías eléctricas son varias, pero fundamentalmente se centran en la escasa transparencia y en la creencia de que les están cobrando de más.

Dudas en la facturación

“Tenemos la sospecha de que nos cobran de más, es por eso que hemos encargado a una auditora externa para que lleve las cuentas de nuestro gasto en electricidad en todo el ayuntamiento, porque es muy difícil contabilizar el gasto total y porque queremos saber si, efectivamente, gastamos todos los kilovatios que tenemos contratados”, indica el alcalde de un municipio de costa que prefiere mantenerse en el anonimato. “Sin embargo, no todos los ayuntamientos tienen fondos para poder contratar una auditora externa”, añade.

Fuentes de la Fegamp indican que, además de las dudas sobre la facturación correcta, desde muchos municipios se escuchan quejas relacionadas con las tasas que abonan las eléctricas por explotar servicios de suministros, las llamadas tasas de suelo, subsuelo y vuelo. “En ocasiones, los ayuntamientos no saben el dinero que reciben por este concepto ya que lo único que hacen es descontárselo de la factura total, que no está desglosada”, comentan. “Otra de las quejas que escuchamos es que muchos ayuntamientos pequeños no tienen contadores, por lo que se les manda una factura con el gasto estimado”, añaden.

Descuadre en las cuentas

Hay más reivindicaciones. Otros consistorios indican que la llegada de facturas de ejercicios anteriores, que no fueron emitidas por las compañías, altera considerablemente las previsiones de sus cuentas. “Esta misma semana nos han llegado facturas de 2010 al ayuntamiento que se habían olvidado de pasar. Esto nos crea una distorsión muy considerable en las cuentas municipales”, explica a Economía Digital el alcalde de Muxía, Félix Porto.

“A nosotros no nos llegan las facturas, por más que lo pedimos, en formato digital, además de que no recibimos desglosado el gasto del ayuntamiento. No es que dudemos pero, desde luego, pedimos más transparencia”, comenta por su parte Severino García, regidor de Monforte de Lemos.

Rebajas

De momento, desde la Fegamp ya hace meses que mantienen conversaciones por este tema con el Instituto Enerxético de Galicia (Inega) que ha puesto en marcha una serie de herramientas informáticas para que los ayuntamientos puedan auditar y controlar el uso de la potencia controlada.

“La factura eléctrica se ha convertido en un gasto demasiado abultado en este contexto de crisis y debemos tener la seguridad de que no pagamos un euro más”, indica el alcalde de Cervo, Alfonso Villares, que lleva las negociaciones del tema desde la Fegamp.

En la Fegamp indican que las quejas que reciben por parte de los ayuntamientos no se centran en ninguna compañía en especial. “Las denuncias son de todas”, comentan, a la vez que explican que varios consistorios consiguieron rebajas en sus facturas cercanas a un 30% tras quejarse a las eléctricas de la situación en la que se encontraban y de la dificultad para afrontar las facturas. “Esto hizo que muchos otros se quedasen con la mosca detrás de la oreja”, cuentan.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad