Los altos cargos de la Xunta con cuentas en paraísos fiscales tendrán que dimitir

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El Gobierno gallego aprueba su primer código ético que prohíbe aceptar regalos de más de 90 euros

03 de abril de 2014 (14:55 CET)

El Gobierno gallego ha aprobado su primer código ético que prohíbe a los miembros del Ejecutivo, a altos cargos, personal eventual y empleados públicos aceptar “regalos” o obsequios institucionales que superen el valor de 90 euros. Además, tener una cuenta en un país considerado “paraíso fiscal” será motivo de cese inmediato para cualquier alto cargo.

Lo ha anunciado el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, en la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, en la que ha explicado que todos los altos cargos y personal eventual deben asumir desde "hoy mismo" los principios incluidos en este código, mientras que, en el caso de los empleados públicos, se "comunicará" para su evaluación a la Mesa de Función Pública.

Para todos los empleados públicos

En todo caso, Feijóo ha dado por hecho que los sindicatos estarán "básicamente" de acuerdo con los principios del código, que establece algunos matices para los empleados públicos --por ejemplo, a diferencia de los miembros del Gobierno, sí podrán percibir una remuneración por participar con una ponencia en un congreso--, de forma que se podrá aplicar en este ámbito en unas semanas.

Aunque inicialmente había dado a entender que sólo los funcionarios ligados a las mesas de contratación se verían afectados por el mismo, este jueves ha concretado que "afecta a todos los empleados públicos de la Comunidad", toda vez que un trabajador de estas características que no esté "en un servicio de contratación o en un tribunal" puede pasar incorporarse en cualquier momento en un proceso de este tipo.

El coche de Feijóo en la oposición


Feijóo también ha insistido en que las empresas que contraten con la Administración deberán someterse a este código ético y, tras ser preguntado sobre como encaja en el mismo el hecho de que él cuando era líder de la oposición viajase en un vehículo prestado por Citroën y que dicha empresa pueda contratar con la Administración, ha replicado que él no aceptó "ningún coche de nadie".

"Lo que aceptó el PP fue, con las mismas condiciones que otros responsables políticos en Galicia titulares de otras administraciones, la misma situación en relación a un vehículo. Exactamente igual que otros titulares de otras administraciones que siguen utilizándolo y que además me parece bien, dado que están ahorrando dinero a sus administraciones", ha esgrimido.
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