Las víctimas del Alvia alegan que Renfe también vulneró los derechos de los trabajadores

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Las víctimas del accidente del tren Alvia Madrid-Ferrol, que descarriló en julio de 2013 en Angrois, creen que Renfe también puso "en riesgo" a los propios trabajadores de la compañía

Víctimas del Alvia se manifiestan en Madrid | E.P.

en Barcelona, 15 de octubre de 2015 (22:39 CET)

Renfe también puso "en riesgo" a sus propios trabajadores, al no usar un sistema de control de velocidad adecuado. Esta es una de las tesis de la Plataforma Víctimas Alvia 04155, que ha presentado un recurso ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela para que reabra la instrucción del accidente ocurrido en junio de 2013.

El escrito busca evitar que el maquinista sea el único juzgado por la tragedia, que segó 79 vidas al descarrilar un Alvia Madrid-Ferrol en Angrois. Para ello, las víctimas y afectados por el siniestro utilizan varios argumentos.

Indefensión 

El más importante es la indefensión o lesión del derecho a la tutela judicial efectiva. Las víctimas (cuyo documental adjunto se estrenará en breve) creen que debe citarse a varios cargos de Adif para arrojar luz sobre el accidente, entre ellos el Secretario de Estado de Infraestructuras y presidente de Renfe en el momento del accidente en junio de 2013, Julio Gómez-Pomar.


Por otro lado, los afectados instan al magistrado a dar la misma importancia a los informes de los tres peritos, dos designados por la Xunta de Galicia y uno independiente nombrado por sorteo. "El juez ha priorizado a los dos primeros", lamenta Jesús Domínguez, portavoz de la plataforma. 

Publicidad engañosa

En el mismo sentido, los demandantes aseguran que Renfe pudo haber cometido "publicidad engañosa" contra los viajeros que montaron en el Alvia que descarriló. El escrito sostiene que la operadora presume de estar "dotada de la última tecnología", cuando el tramo en el que el Alvia salió de la vía carecía del sistema ERTMS, un asistente de conducción automática de trenes que hubiera evitado la tragedia

Cabe recordar que el convoy descarriló en la curva de A Grandeira con 278 pasajeros a bordo, cuando circulaba al menos a 153 kilómetros por hora. El tramo, calificado de "difícil" por Adif, no contaba con el sistema de control constante de la velocidad ERTMS, que hubiera evitado el accidente.

El juez encargado de la instrucción ha concluido la investigación con un sólo imputado, Francisco José Garzón Amo, el maquinista del tren.

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