Las renuncias de los grandes adjudicatarios dejan en coma el concurso eólico

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Mientras que Enel litiga en los tribunales contra el Ministerio de Industria, Fenosa abandona 141 megavatios, que sumados a los de la expedientada Estela Eólica representan el 15% de los repartidos en 2010

Francisco Conde y Alfonso Rueda en la inauguración de un parque eólico en A Pobra | EFE

15 de julio de 2014 (22:20 CET)

Todo un mazazo para la Xunta de Galicia que, para muchos, estaba anunciado desde hacía tiempo. Gas Natural Fenosa ha revisado su cartera de proyectos eólicos en la comunidad y ha decidido renunciar al 40% de los megavatios adjudicados en el último concurso del Ejecutivo autonómico, en 2010. En total, abandona el proyecto de cinco parques en los que se instalarían 141 megavatios debido a la “falta de viabilidad económica” que ha generado el nuevo marco regulatorio para las renovables. La compañía, a través de Fenosa Wind SL fue la principal adjudicataria del reparto llevado a cabo por el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo. Estaba previsto que explotase 339 megavatios de potencia y generase 563 empleos en la comunidad.

La renuncia parcial de Gas Natural Fenosa ha dejado en evidencia la situación de coma que vive el concurso eólico gallego, ese sobre el que pesaba la promesa, hecha hace casi cinco años, de generar 14.000 puestos de trabajo en la comunidad. Y es que distintas fuentes del sector aseguran que la del grupo eléctrico no es, ni de lejos, la única renuncia que se ha acometido en estos tiempos. “Hay más compañías que ya han desistido de parte de sus megavatios y planes industriales ante la Xunta”, explican. Nadie quiere, de momento, dar a conocer los nombres de las empresas que han decidido dar un paso atrás. Desde la Consellería de Economía avanzan que esta semana ofrecerán un balance sobre las renuncias y los proyectos industriales que los grupos solicitantes de potencia eólica comprometiron a cambio de la autorización de los parques.

Estela Eólica

Además de la renuncia parcial de Fenosa –que no obstante mantiene su intención de instalar 308 megavatios que aún tiene en cartera hasta 2020--, la mayoría del sector da por hecho que otra de las principales adjudicatarias que han renunciado a la explotación eólica es Estela Eólica. Tercera adjudicataria de concurso, recibió 186 megavatios, y prometió generar algo más de 600 empleos además de una planta de reciclaje en el sur de Galicia. A finales de 2012, los socios gallegos del proyecto, José Luis Quintáns Pérez y Alberto Romero Pose, cesaron como administradores de la sociedad, que fue amonestada por la Xunta de Galicia precisamente por no cumplir con su plan industrial. Sólo la suma de los megavatios de este compañía y los que abandonará Fenosa suman el 15% del total repartido en el concurso.

También pesa la duda sobre el uso que hará la antigua Endesa de sus megavatios eólicos. En total 138 a través de Enel Green Power. Desde la empresa no se hace ninguna valoración acerca de la continuidad o la renuncia de la potencia adjudicada aunque, de momento, esta semana trascendía que el grupo ha iniciado una batalla judicial contra el Ministerio de Industria de José Manuel Soria. El quinto adjudicatario del reparto eólico emprendido por Núñez Feijóo interpuso un recurso contencioso administrativo contra el decreto de junio del Gobierno central. El Supremo acaba de admitir a trámite la iniciativa del grupo.

Facilidades para desistir

Fue el pasado febrero cuando la Xunta de Galicia comenzó a enviar a las adjudicatarias del último concurso eólico una circular en la que se les informaba de que podían renunciar de forma total o parcial a los parques repartidos. El desistimiento no implicaría sanción económica a las empresas y estas podrían alegar para solicitarlo no sólo problemas con la legislación ambiental o urbanística, sino ahora también la inviabilidad económica de los proyectos.

Además de Fenosa, Estela Eólica y Enel, el grupo de construcción Copasa se encuentra entre los grandes beneficiados del concurso de 2010, a través de la sociedad Airosa Vento. El pasado año anunció a que a finales de 2013 preveía comenzar a construir el parque de Monte Festeiros, en Silleda, que tendría 48 de los 177 megavatios que posee, aunque de momento no ha sido así. Fuentes de la compañía ourensana aseguran que “no hay novedades” en cuanto a si sus planes eólicos se mantienen o no en pie. Las antiguas cajas gallegas también participaron en el reparto eléctrico a través de las sociedades Torre de Hércules SLU y Eólica Galenova SL, que suman 131 megavatios. De los grupos que recibieron más potencia por parte del Ejecutivo gallego tan sólo Norvento, con 303 megavatios, parece dispuesto a seguir adelante con el concurso.

Desde la asociación de propietarios eólicos Vento Noso sostienen que, si bien el concurso eólico de la Xunta “está prácticamente muerto” no ocurre lo mismo con este tipo de energía en Galicia. “Seguirán adelante los proyectos que estén ligados a los grupos con planes hidráulicos como los parques que acomete Villar Mir y cuya concesión tramita directamente con Madrid”, explica José Antonio Diéguez.
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