Las mentiras del Gobierno sobre el cargo de Soria

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Al contrario de lo defendido por el ejecutivo, la condición de funcionario no es requisito para convertirse en director ejecutivo del Banco Mundial. El puesto, sobre el que el Gobierno tiene la última palabra, no fue publicitado

P.J.

Mariano Rajoy junto a José Manuel Soria y otros representantes del PP en el Congreso, en enero pasado. EFE/Sergio Barrenechea
Mariano Rajoy junto a José Manuel Soria y otros representantes del PP en el Congreso, en enero pasado. EFE/Sergio Barrenechea

Barcelona, 06 de septiembre de 2016 (11:07 CET)

El viernes pasado, minutos después de que Mariano Rajoy consumase el fracaso de su investidura, el Gobierno hizo público un nombramiento polémico. José Manuel Soria, ex ministro de Industria y Turismo implicado en los papeles de Panamá, es el elegido para ocupar el cargo de director ejecutivo en el Banco Mundial, un puesto rotatorio que España comparte con México y Venezuela.  

Ante el revuelo causado, diferentes miembros del ejecutivo han defendido esta decisión con diversos argumentos, algunos de ellos estrictamente falsos. Este mismo lunes desde China, el propio Rajoy ha insistido en la idea más repetida hasta ahora: "Soria ha participado en un concurso como todos los funcionarios". Días antes, José Manuel García-Margallo, ministro de Exteriores, apuntaba en la misma línea: "es un puesto de funcionario convocado para funcionarios".

Pues bien, el cargo que ocupará Soria desde el próximo 2 de noviembre no tiene como requisito imprescindible la pertenencia al funcionariado público. Como se puede observar en la convocatoria para el cargo, a la que ha tenido acceso El Confidencial, esta condición sólo es un elemento más –junto a cuestiones como "la especialización en áreas económicas, comerciales o financieras", el dominio del inglés o la experiencia en el Grupo del Banco Mundial, de la que Soria carece—a valorar positivamente entre los candidatos.

Formar parte del cuerpo de técnicos comerciales del Estado, otro de los argumentos más repetidos desde el Gobierno, tampoco aparece como requisito en la convocatoria.

Libertad para el Gobierno

De hecho, del documento publicado por el ministerio de Economía en junio pasado –momento en el que Soria comunicó a Rajoy su intención de hacerse con este puesto--, subyace la idea en la que han basado sus críticas todos los partidos de la oposición y que desde el PP han desmentido continuamente.

El de director ejecutivo en el Banco Mundial, como otros altos puestos en instituciones internacionales, es un cargo sobre el que el ejecutivo tiene prácticamente una libertad total de designación (aunque se trate de puestos técnicos, trabajan en representación del Estado español).

Comisión evaluadora

El perfil expuesto en la convocatoria es utilizado por la comisión evaluadora designada por Economía para decidir al previsible ganador del puesto. Tal y como han publicado varios medios, de ella participan las secretarías de Estado de Economía –que preside la comisión--, de Comercio, del Tesoro y la dirección general de Análisis Macroeconómico y Economía Internacional, así como la dirección general de Política Económica.

Se da la circunstancia que todos estos altos cargos, pertenecientes a los ministerios de Economía e Industria, forman parte de los equipos de confianza de los titulares de estas carteras –curiosamente, desde la dimisión de Soria, ambas son dirigidas por Luis de Guindos--.

Sin publicidad

Por último, y al contrario también de la idea transmitida por el ejecutivo, el puesto que ahora ocupará el político popular, no ha sido publicitado ni hecho público en los últimos meses.
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